Saturday, December 26, 2009

Modernidad a medias

En una viñeta de humor, deliciosamente irónica, un veterano ferroviario apostado en la escalerilla del tren preguntaba a un paisano que caminaba por el andén: "¿Subes?". Non que levo prisa", le contestó. El dibujo, publicado hace unos años en un periódico, era una crónica perfecta de la velocidad que alcanzaban los trenes que circulaban por Galicia.

Pero eso era antes, cuando los trenes avanzaban cansinamente de una ciudad a otra parando en todas las estaciones para recoger a pasajeros que, por razones obvias, viajaban "con horario flexible", sin prisas. Ahora, Galicia acaba de entrar en la modernidad. Desde el día 13 es una realidad viajar de A Coruña a Santiago en poco más de media hora en un tren moderno y confortable que hace el trayecto placentero. No fue sin tiempo, porque tuvieron que pasar nueve años para que se materializara este primer tramo y habrá que esperar tres años más para que el Eje Atlántico ferroviario entre A Coruña y Vigo esté concluido.

Viajé en este tren entre Santiago y A Coruña y pude extraer dos conclusiones. La primera es la pérdida del tren de cercanías que, con sus defectos, prestaba el servicio necesario para que los vecinos de Bregua, Cerceda, Oroso o Verdía, por citar solo algunas de las estaciones desaparecidas, pudieran desplazarse a estas y otras poblaciones y a las ciudades. Hasta ahora, su recuperación es una vaga promesa y perderlo sería pagar un tributo demasiado elevado.

En segundo lugar, esta veloz "nosa señora de ferro" descubre las vergüenzas de las dos ciudades. A Coruña y Santiago son incapaces de prestar un servicio de transporte urbano, previo o posterior al viaje en el tren, razonablemente rápido para que los viajeros puedan llegar o salir de las estaciones en un tiempo adecuado. Hoy al bajar del tren en ambas ciudades la única alternativa para el viajero es el transporte privado en medio de un caos circulatorio, que desvirtúa el servicio integral de la alta velocidad.

Lo mismo pasa en los aeropuertos y puertos exteriores, lo que demuestra que somos especialistas en crear servicios incompletos, con carencias sustanciales. En el caso del tren, mientras no se subsanen estas deficiencias tenemos trenes rápidos pero modernidad a medias.

Wednesday, December 16, 2009

Un fracaso anunciado

El libro “Estrategias para España”, publicado en 2007 por la revista Capital con el patrocinio de la Fundación Caixa Galicia, dedica un capitulo a glosar el importante papel y la positiva aportación de las autonomías en el desarrollo regional, pese a que aún persisten muchos desequilibrios territoriales.

Curiosamente, ese capítulo está ilustrado por la foto de la primera Conferencia de Presidentes Autonómicos de octubre de 2004 que no produjo acuerdos, pero fue un gran éxito por ser la primera vez que se reunían los jefes de los ejecutivos de todas las comunidades y ciudades autónomas con el Gobierno de España.

Este lunes se reunió la IV Conferencia que concluyó con el fracaso previsible porque no fue capaz de superar los viejos enfrentamientos entre los dos partidos mayoritarios a los que pertenecen los presidentes y se celebró sin un modelo de funcionamiento que debería contar con un orden del día conocido con antelación y documentación trabajada por los fontaneros para allanar el camino a los acuerdos. ¿Culpables del fracaso? Todos, convocante y convocados son “desleales” con este país que es la víctima que sigue varada en el fondo del pozo de la crisis. A ellos solo les interesa el poder.

No es entendible que en España se reúnan todos sus gobernantes -patronal y sindicatos incluidos- y no lleguen siquiera a un acuerdo de mínimos sobre algunos grandes temas de Estado: políticas de fomento de empleo, estabilidad de las finanzas públicas, los problemas del sector agrario, del medio ambiente y otros asuntos. Que se lo expliquen al 20% de parados -el 42% entre los jóvenes-, a los ganaderos gallegos, a los miles de autónomos y comerciantes que cerraron sus empresas o a las familias que sufren en sus carnes los rigores de la crisis.

Que los presidentes autonómicos de un bloque y del otro no se entiendan y no trabajen unidos en la gobernanza es una desgracia para el país. Todos ellos y el Gobierno central, si no lo son, parecen unos frívolos que en lugar de gobernar exhiben una manifiesta dejación de sus responsabilidades. Escribió Castelao que “a realidade actual da noxo”, pero tampoco podemos “fuxir dela” ahora. Y no es fácil cambiarla porque también depende de ellos. Una pena.

Wednesday, December 09, 2009

Morosidad insostenible

“Los bancos no prestan”, sentenciaba lacónicamente el Gobernador del Banco de España en uno de sus análisis de la crisis, y son las pequeñas y medianas empresas las que más acusan esta falta de crédito que no riega sus arterias productivas con el circulante necesario para hacer frente a los gastos del proceso de creación de bienes y servicios.

Pero en muchas empresas el crédito es necesario sobre todo para hacer frente a los retrasos en los pagos y a las deudas de las administraciones -de todas las administraciones- cuya morosidad causa muchos problemas de tesorería y de rentabilidad y multiplica la mortalidad empresarial. Se estima que las administraciones central, autonómicas y locales adeudan a las empresas 12.000 millones de euros.

No tengo datos de Galicia, pero las deudas de las administraciones seguro que representan un problema para muchas empresas gallegas. La propia Xunta se comprometió a implantar en febrero un registro electrónico para garantizar a los acreedores el cobro de sus facturas en 45 días y acabar con la discrecionalidad en los pagos. La medida también debería ser obligatoria para los concellos que, en muchos casos, es cierto que dan más servicios de los que les corresponden, pero también es verdad que muchos de ellos los prestan a costa de no pagar a las empresas proveedoras.

También la Ley de Economía Sostenible, ese compendio de reformas que presentó la semana pasada el presidente Zapatero, incluye un capítulo que obligará a las administraciones al pago de las facturas en los treinta días siguientes a la expedición de las certificaciones de obra. El objetivo es el mismo: acabar con la morosidad que el sector público tiene con las pymes y los autónomos que, si se cumple, puede ser la salvación para muchas empresas.

Pero incomprensiblemente, esa disposición no entrará en vigor hasta 2013, cuando la primera medida de la Ley que pretende cambiar el modelo económico y relanzar la economía debería ser acabar con esos peregrinajes vergonzosos de tantos empresarios que van de ventanilla en ventanilla para regresar con los bolsillos vacíos, sin cobrar lo que les pertenece. Mientras las administraciones asfixien a las empresas no cabe pensar en economía sostenible.

Thursday, December 03, 2009

Otras fusiones

El escritor y humorista López Rico publicaba una viñeta en “Galicia Hoxe” en la que uno de sus personajes, buen observador de la realidad galaica, sentencia ante su colega de tertulia: “Tres universidades, tres aeroportos, dous portos exteriores, trescentos concellos, ¿onde imos? Mira á Igrexa: ¡un apóstolo!”.

Una reflexión contundente que se podría enriquecer con siete recintos feriales, palacios de congresos y otros chiringuitos dispersos. Pero de todos los ejemplos el más paradigmático es el del número de concellos, muchos de los cuales tienen unos límites administrativos que no coinciden con la geografía física ni con la realidad económica y social y casi todos, incluidos los grandes, sobreviven en medio de severas dificultades económicas.

Sus problemas hunden las raíces en un modelo de financiación indefinido y se agravan ahora por la crisis que disminuye sus ingresos mientras siguen prestando muchos servicios que son competencia de otras administraciones, lo que les lleva a contraer deudas y hacer frente a gastos en el ejercicio del papel de administración más cercana para atender a los vecinos.

Que el número de municipios de Galicia es insostenible lo vienen advirtiendo muchos técnicos y lo saben los diputados, alcaldes y diputaciones que son conscientes de las penurias económicas que ya impiden que puedan atender las demandas de los ciudadanos. La solución pasa, primero por las fusiones y después por fórmulas de cooperación intermunicipal a través de las áreas metropolitanas, que no acaban de configurarse, o las mancomunidades para mejorar la prestación de servicios rebajando sus costes.

Abordar esta cuestión tiene un precio político. Pero gobernar es ordenar el territorio e implica liderar el cambio estructural que exige reagrupar municipios dispersos y despoblados en unidades de mayor dimensión que faciliten una mejor atención a las demandas y necesidades de la población.

Seguramente esta reforma, igual que otras, requiere un gran pacto entre las fuerzas políticas y sociales que, si hay voluntad de corregir lo que está mal, se alcanza, como se alcanzó el consenso para la fusión de las cajas. Tener un número de municipios razonable y operativo también es una cuestión de país.

Wednesday, November 25, 2009

Bravuconerías políticas

Otra bravuconería de los políticos amenazando la independencia judicial. En una sociedad democrática jamás se permitiría que a instancias de un miembro del ejecutivo se amenazara la sagrada independencia de los jueces, garante de un auténtico Estado democrático y social de Derecho. Ni siquiera se les ocurriría hacer tamañas afirmaciones como las que han realizado los políticos catalanes, que revelan un talante dictatorial y antidemocrático de extrema preocupación.

Para ello utilizan el mismo lenguaje que han utilizado todos los fascismos y dictaduras europeas a lo largo del siglo XX: invocando la soberanía del pueblo, la capacidad de autogobierno, la lectura amplia (e irreconocible) de los textos que no interesan en un momento determinado… Vuelvo a recomendar la lectura de B. Marlmberg para quien no sepa a qué me refiero.

Otra cosa, que sí es cierto, es que los políticos (y el pueblo) desconfíen de que el sistema de elección de los jueces del Tribunal Constitucional sea el más adecuado. Pero hay que dejar muy claro que son ellos los que han jugado a un juego de clientelismo que en este momento, o en cualquier otro, puede salirles mal. Y ahora no tienen ningún derecho a lamentarse de lo que no se ha hecho bien antes.
Oír semejantes tonterías sólo produce la sensación de vivir en un país del tercer mundo. Las reglas de juego, en democracia, hay que respetarlas, y cuando no gusten, se cambian con el consenso de la mayoría. Lo demás, es recuperar tiempos pasados que es mejor olvidar.

Una caja solvente y global

Cuando Felipe II presentía cercana la muerte, sabedor de las carencias de su heredero, confesaba a don Cristóbal de Moura, marqués de Castel Rodrigo: "¡Ay, don Cristóbal, que me temo que me lo han de gobernar!". El tiempo confirmaría sus temores porque el sucesor entregó el gobierno del reino a validos que buscaban más satisfacer sus ansias de poder que servir al país.

Traigo a colación este episodio porque estamos en la semana que va a definir el futuro de las cajas y, parafraseando a Felipe II, la pregunta es si a Galicia "la han de gobernar" imponiéndole la decisión final sobre estas entidades que, por imperativos de la crisis, ya no pueden caminar en solitario.

Cualquier solución es mala por los altos costes laborales, financieros y sociales. Pero, dando por supuesta la solvencia de ambas entidades, la fusión es la solución menos costosa y la única que garantiza que el país siga contando con una entidad financiera propia. ¿Quién se opone a esta alternativa? Corre por Galicia un vendaval de pesimismo e impotencia porque de nuevo "la quieren gobernar" un puñado de intereses personalistas y planteamientos políticos que solo piensan en clave local y se oponen a la unión de las cajas para mantener sus feudos, con manifiesto desprecio al interés general del país.

Las cajas forman parte de nuestro paisaje económico, cultural y social, y Galicia no se concibe sin la existencia de estas instituciones que nacieron en su seno y crecieron con el país, cuyo desarrollo supieron impulsar. Llevarlas a una fusión virtual foránea con el invento del SIP equivale a su desintegración progresiva y a la pérdida segura de su condición de gallegas, que alguien debería impedir invocando la "razón de estado". Y si desaparecen que nadie culpe a agentes externos: entre todos las perdimos para seguir instalados en el minifundio en estado puro y sin "leiras".

No solo "Feijoo se la juega en diez días", como titulaba un periódico, sino que esta es la partida de todos los gallegos. Que Breogán ilumine al presidente y a sus interlocutores -ayer las cajas y hoy la oposición- para que Galicia no desaparezca del mundo de las finanzas y siga contando con una Caja propia, solvente y global.

Friday, November 20, 2009

Como hace siete años

El destino ha querido que el día trece Galicia fuera azotada por un temporal similar a aquel que el mismo día de hace siete años hizo naufragar al Prestige, aunque este año el país fue más afortunado porque no se produjo naufragio alguno en el mar de Finisterre, seguramente porque no navegaba por ese corredor marítimo un barco de similares características.

Siete años después, la primera pregunta es si Galicia está más preparada para hacer frente a una catástrofe como aquella y la respuesta varía en función de los alineamientos políticos. Quienes no tenemos esa servidumbre percibimos que casi todo sigue igual, los medios son escasos -se fue al “mar de Madrid” el grupo de expertos del Centro de Prevención de Contaminación Marítima sin que nadie proteste-, no hay protocolo de actuación y ante otro “accidente” se producirá la misma descoordinación entre administraciones que acabarán culpándose mientras corren los vertidos por la costa.

La segunda pregunta es saber si en estos siete años se ha hecho algo por A Costa da Morte, tradicionalmente abandonada por los sucesivos Gobiernos. Que se sepa, más allá de las compensaciones económicas puntuales tras aquella catástrofe, nada ha cambiado porque esta zona sigue arrojando datos propios de la Galicia más profunda como son las graves carencias en servicios básicos, el problema del paro que padece más que ninguna otra comarca con un índice muy bajo de población ocupada y la pérdida de habitantes porque la gente sigue emigrando cuando encuentra destino.

Llovieron las promesas y permanecen las frustraciones. Primero fue el Plan Galicia y en 2007 se presentó con gran despliegue mediático otro plan para revitalizar la comarca con muchas actuaciones, desde infraestructuras hasta captación de proyectos industriales. Las inversiones estrella iban a ser un gran vial de comunicación, que ahora se les promete concluir en esta legislatura, y el parador en Muxía que duerme envuelto en una maraña burocrática de celos y competencias entre organismos administrativos.

En fin, que este aniversario del Prestige nos recuerda que una nueva catástrofe pillaría a Galicia con las carencias de siempre y que A Costa da Morte sigue abandonada a su suerte. Como hace siete años.

Wednesday, November 11, 2009

La ley Beckham

Como aficionado agradezco a la Liga de Fútbol Profesional que no haya parado la competición liguera en protesta por el cambio en la tributación del impuesto de la renta de los futbolistas extranjeros que juegan en equipos españoles. Tampoco entendería que la patronal del fútbol cuestionara la modificación de la llamada Ley Beckham para que los artistas del balón paguen impuestos como los demás mortales "de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo".

La reforma afecta a unas tres mil personas extranjeras que trabajan en España, entre ejecutivos de empresas, algunos investigadores y unos pocos futbolistas, según el director general de Tributos, y es más importante por lo que tiene de ejemplarizante y simbólico, sobre todo con los deportistas, que por el volumen económico de la recaudación. Pero eso, como contribuyente apreciaría más que los partidos minoritarios de la izquierda "vendieran" sus votos para aprobar los Presupuestos a cambio de otros dos compromisos gubernamentales.

El primero debería ser obligar al Ejecutivo a perseguir con más ahínco y mejores resultados el fraude fiscal. No tengo los últimos datos, pero hace poco más de un año la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda desvelaba que la cifra de impuestos sin pagar ascendía a 280.000 millones de euros -10.600 en Galicia-, cantidades mareantes. Descubrir esas inmensas bolsas de fraude resolvería algunos problemas de las cuentas públicas y aliviaría la carga fiscal de los contribuyentes honrados.

Como segundo compromiso, ya que la reforma fiscal afecta a jóvenes deportistas, sus señorías deberían exigir al Gobierno que haga algo por ese 30% de jóvenes menores de 30 años que buscan trabajo, según la última EPA. Hacer algo significa crear las condiciones necesarias para impulsar un plan de empleo juvenil para que un millón trescientos mil jóvenes capacitados, que son de la misma generación que los futbolistas extranjeros, puedan trabajar. Perseguir el fraude y ocuparse del empleo juvenil son problemas más importantes que pactar el ajuste de la tributación de los deportistas millonarios que suena más a "golpe de efecto" mediático que a una eficacia recaudatoria para aliviar las arcas del Estado.

Wednesday, November 04, 2009

Deberían pedir perdón

En plena crisis de los trajes, un personaje de Forges entra en un despacho y dice: "Buenas, desearía una desvergüenza". "¿Estatal, autonómica, municipal?", pregunta el funcionario. "Mix", le contesta. La creatividad del autor compendia y resume en una simple viñeta un asunto de tan rabiosa actualidad como es la corrupción. Comportamientos indecentes siempre los hubo como refleja un paisano de Castelao que se pregunta "¿Cómo facerá Don Fulano para ganar dez mil reás e aforrar cen mil?", pero ahora saltan todas las alarmas. El hecho de que casos de corrupción sean noticia casi diaria en los informativos y abran las primeras páginas de los periódicos induce a pensar que, al amparo de intereses urbanísticos, la prevaricación, el cohecho, el tráfico de influencias o el blanqueo de dinero están instalados en la vida política y hasta en las entrañas de la sociedad.

No es fácil recordar todos los casos ni determinar cuales son los más graves. ¡Que más da! Muchos piensan que solo nos enteramos de aquellos más espectaculares por su volumen económico o por la relevancia mediática de los personajes implicados quedando en el limbo del olvido otras actuaciones menos llamativas, pero igualmente corruptas.

La pandemia es transversal, contagia a políticos de todos los partidos y territorios, y deja tocado al sistema democrático. Neil Postman dice que en las sociedades democráticas cada cual puede pensar y expresarse libremente, hasta el punto de poder pronunciarse contra la idea misma de la democracia. Pero ha de aceptar las reglas que obligan a comportarse con decencia. Por eso, tantos comportamientos corruptos minan su credibilidad y desmoralizan a los ciudadanos, convencidos que por este camino desembocamos en la "mordida", que es el paradigma de corrupción generalizada, y en el caudillismo populista, que suele ser la salida más socorrida de este fangal.

¿Hay remedio? El modelo necesita reformas profundas y controles permanentes. Por tanto quienes nos gobiernan desde el poder o la oposición, antes de arremeter contra los casos descubiertos en la casa del vecino, deberían pedir perdón a toda la sociedad y después implantar esas reformas y controles para refundar el sistema libre de toda sospecha.

Wednesday, October 28, 2009

Las cajas en peligro

El espectáculo que cualificados dirigentes populares están ofreciendo en Caja Madrid es triste y lamentable, tan lamentable que avergüenza a cualquier ciudadano con un poco de sensibilidad, tenga o no relación de cliente con aquella entidad financiera. A estas alturas ya casi da igual cual sea el final de la historia, si accede a la presidencia el candidato de Rajoy, el de Aguirre o el que represente a una tercera vía, porque el mal está hecho y es probable que muchos clientes de esa caja no consientan “con su dinero” espectáculo tan bochornoso.

Tristemente, no es la única caja que padece la intromisión política. En otras comunidades también hay luchas descarnadas, aunque menos mediáticas, por el control de las cajas, que debe ser la penitencia que tienen que pagar por su especial naturaleza jurídica. A mayores, una gestión irresponsable situó a muchas de ellas al borde de la insolvencia hasta verse obligadas ahora a procesos de fusión que no querían.

Así es como la política y la mala gestión están contribuyendo al deterioro acelerado de la imagen de las cajas borrando su trayectoria impecable de servicio a las economías de sus respectivos territorios y, como sigan zarandeándolas, ponen en peligro su supervivencia. Su muerte la esperan los banqueros con las cajas fuertes de sus bancos abiertas para recoger los ahorros de muchos clientes que no quieren confiar sus dineros a políticos y malos gestores.

¿Qué pasará en Galicia? Hasta ahora los dirigentes políticos fueron respetuosos con la independencia y profesionalidad de las cajas y, tras el planteamiento de concentración del Banco de España, todo el país pone la condición de conservar la galleguidad de las dos entidades. Que sea por separado o juntas parece que va a depender exclusivamente de los informes técnicos.
Pero ya hay pronunciamientos en ambos sentidos y todo indica que, si es necesaria una fusión, será traumática porque las posturas expuestas presagian fuego dialéctico entre políticos, poderes económicos y fuerzas sociales “de arriba y de abajo”. De todos ellos cabe esperar la defensa del interés general por encima de los particularismos y más altura de miras que en Caja Madrid. Por el bien de nuestras cajas y de Galicia.

Wednesday, October 21, 2009

Pacto por el territorio

Allá por el mes de junio el conselleiro de Medio Ambiente pedía en el Parlamento a los grupos políticos un gran pacto por el territorio para que Galicia tenga un urbanismo ordenado y coherente. En agosto, el líder socialista proponía a los otros dos partidos con representación parlamentaria alcanzar ese mismo pacto, siquiera de mínimos, “que dé estabilidad y garantía jurídica al territorio gallego”.

Bueno, pues es posible que prevalezca el sentido común y haya acuerdo. La semana pasada, la oposición se ofreció al Gobierno para debatir y negociar una nueva gestión integral del territorio para dotar de estabilidad a esta parcela de gobierno y acabar con la política de parches sucesivos en materia tan trascendental para el devenir y desarrollo de Galicia.

Sería una vana pretensión, y hasta una temeridad, intentar describir en el espacio de esta columna todo lo que implica la ordenación del territorio, que es un ámbito multidisciplinar con distintos objetivos, uno de los cuales es “la organización del espacio para el desarrollo equilibrado” del país. Sí parece claro que no se puede circunscribir la ordenación del territorio tan solo a la aplicación de una determinada normativa para velar por “la naturaleza y el paisaje”, sino que incluye planificar y organizar con normas de distintos rango otros recursos y actividades que son determinantes para alcanzar más progreso y bienestar.

Por tanto, poner orden en este pequeño país implica también coordinar aeropuertos y puertos; buscar sinergias y complementariedades entre universidades e impedir peleas por nuevas titulaciones; acometer la fusión de municipios, cuyo número es inviable, insostenible y hasta innecesario; abordar el futuro de las cajas con criterios de exquisito rigor técnico; tomar en serio la política de medio ambiente saneando rías y ríos o no desfallecer hasta alcanzar un pacto por la lengua.

Estas y otras muchas cuestiones requieren amplios y generosos acuerdos, por encima de la visión angosta de los intereses inmediatos de cada partido. Sería importante que llegaran al consenso poniendo orden en la casa para una gestión racional y responsable de los recursos del país. Es la mejor forma de vertebrar a Galicia y servir a su población.

Saturday, October 17, 2009

El ejemplo alemán

Hace unos días animaba don José Blanco a los secretarios regionales de su partido diciéndoles que “la crisis por sí sola no hace perder elecciones, como ha demostrado Merkel en Alemania”.

Es verdad que el ejemplo alemán es la constatación empírica de que la crisis no tiene la fuerza suficiente para castigar con una derrota en las urnas al partido que sustentó un modelo de gobierno. La democristiana CDU de Angela Merkel, que venía de gobernar al país en medio de la crisis y en coalición atípica, obtuvo unos resultados espectaculares que le permiten gobernar de nuevo en mayoría con los liberales, más afines que sus anteriores socios.

Pero esta corredora de fondo de la política europea ganó las elecciones porque, además de demostrar un gran sentido del Estado, asumió el liderazgo de su pueblo haciendo un diagnóstico veraz de la crisis, elaboró una hoja de ruta y supo explicar en rigurosa pedagogía política los planes de actuación concretos para volver a situar al país en la senda del crecimiento. Su capacidad de alcanzar consensos políticos, económicos y sociales hizo el resto para que Alemania haya salido de la recesión.

La situación alemana contrasta con lo que se percibe en nuestro país. Los sucesivos cambios de rumbo del Gobierno, que demuestran poca fe en lo que está haciendo, y la deriva de la oposición que, además de sus problemas de corrupción interna, lo fía todo a la propia inercia de la crisis, no crean el necesario clima de confianza en medio de la tempestad económica que nos azota.

Ahora bien, no toda la culpa de nuestros males es del Gobierno, de la oposición o de los políticos en general. En Alemania se puede comprobar que Angela Merkel tiene detrás unas gentes de apariencia ruda que parecen frías como máquinas, pero conforman un país constante y metódico en el trabajo que tira de su país y es admirable por su tenacidad, por su constancia en el trabajo y por su alta productividad.

Justo lo que nos falta a nosotros. Por eso, parafraseando al film de Pedro Lazaga, ¡Vente a Alemania, Pepe!, porque es muy saludable una pasada por aquel país. Unos, los políticos para aprender a ganar elecciones y nosotros para aprender también a trabajar con seriedad y rigor para ser más productivos.

Wednesday, October 07, 2009

La mediocridad instalada

No salen bien parados Zapatero y Rajoy en los sondeos del pasado fin de semana. La percepción de la gente es que los dos están tan desorientados como los espontáneos en la plaza porque no tienen un plan de acción coherente, una hoja de ruta clara para hacer la faena de desempeñar con solvencia las funciones de jefes del Gobierno y de la Oposición.

Las encuestas confirman que el presidente del Gobierno inspira poco o ninguna confianza a la mayoría de los españoles y desaprueban las medidas económicas frente a la crisis, que llegan tarde y en muchos casos responden más a la improvisación que a un cambio de rumbo necesario para reconducir los acontecimientos.

Por lo que se refiere al jefe de la oposición, obtiene peor valoración personal y malas calificaciones en el desempeño de su papel. También suspende en la gestión de los casos de presunta corrupción que su partido tiene abiertos en Valencia y Madrid, en los que no está actuando correctamente. Aún así, ganaría las elecciones si se celebraran ahora.

Seguramente desde la restauración de la democracia nunca hemos tenido al frente del país a políticos tan mediocres: un Gobierno que está agotado y noqueado por la crisis, que no sabe qué hacer para salir adelante, y una oposición que, además de que no quiere -o no puede- solucionar sus problemas internos investigando comportamientos y depurando responsabilidades, tampoco aparece como la alternativa seria, con propuestas para gobernar, más allá de la frase vacía de contenido “las cosas se pueden hacer de otra manera”.

Dicen los manuales que gobernar es conducir al país realizando reformas para resolver sus problemas y hacer oposición es fiscalizar la acción de gobierno y presentarse como alternativa proponiendo otras formas para solucionar aquellos mismos problemas. Tal como están las cosas, parece que ni unos ni otros dan ese perfil.

Todo indica que aquí se instaló la mediocridad y llegó para quedarse porque quienes gobiernan hoy y los que aspiran a hacerlo mañana tienen tan bajo perfil para gobernar como el que tenía para la canción aquel Chiquilicuatre que nos representó hace unos años en Eurovisión. Para desgracia del país tampoco cabe esperar de ellos mejores resultados.

Wednesday, September 30, 2009

El tren necesario

En los últimos años, desde que se habla de “resucitar” el tren como medio de transporte rápido, casi todos tenemos una fijación con el AVE a Madrid y con el AVE doméstico del corredor A Coruña-Vigo.

Deslumbrados por estas dos nuevas “nosas señoras de ferro”, nos hemos olvidado del tren de cercanías, aquel tren que avanzaba perezosamente recogiendo en las estaciones y apeaderos aislados a muchos ciudadanos que tenían que ir a la cabecera de su comarca natural para hacer unas compras o debían desplazarse a las ciudades para arreglar unos papeles o visitar a un familiar.

Pero es posible que aquel olvido tenga remedio. El ministerio de Fomento, cuyo titular conoce las necesidades de este país, quiere recuperar los 30 kilómetros del trazado del antiguo ferrocarril que une A Coruña con Meirama para llevar el carbón a la Central Térmica. Esa recuperación podría extenderse a la totalidad de los kilómetros que separan A Coruña de Vigo rescatando los tramos liberados de la vieja vía y habilitando una tercera en los 25 kilómetros que fueron aprovechados por el nuevo trazado del AVE. En ambos casos, la complejidad técnica es menor y el coste razonable.

En este intento de aprovechar el viejo ferrocarril se están aunando esfuerzos. Hace unos días la Xunta pedía al ministerio que no sean levantadas las vías sin uso cuando entre en servicio del tren de alta velocidad. Y la semana pasada el Parlamento de O Hórreo reclamó de forma unánime la creación de un ente ferroviario gallego y partidas presupuestarias para implantar de manera prioritaria un servicio de proximidad entre Vigo-Pontevedra, Ferrol-A Coruña y Santiago-Vilagarcía.

Si se recupera este tren, Galicia rescata con él el transporte de mercancías y sobre todo el de viajeros cuando más falta hace, porque los viejos “coches de línea” de las empresas concesionarias del transporte por carretera están dejando de prestar servicios en muchas rutas alegando escasa rentabilidad. El país recupera también un instrumento de progreso que vertebra el territorio, sobre todo en el entorno de las ciudades.

El servicio será completo cuando se reorganice el transporte urbano conectando las estaciones con el centro y las calles y plazas estratégicas de las ciudades.

Sunday, September 27, 2009

El rescate

Me vino a la memoria el triste episodio del montañero aislado en el Latok. Intento imaginarme a quienes, contra viento y nieve, se encontraron ante la difícil papeleta de decidir abandonar a Oscar Pérez colgado de la pared de la montaña a su suerte, porque nadie podía asegurar a ciencia cierta que no estuviera con vida o, al contrario, diez días como diez siglos se hubieran convertido en diez cuchilladas mortales de necesidad. Otras experiencias descartadas tuvieron feliz final. Intento ponerme en situación de quienes componían la expedición de rescate, volviendo sobre sus pasos, pensando que Oscar se quedaría allí, que la montaña había sido más fuerte que el hombre a pesar de toda su tecnología y toda su prepotencia de conquistador de la luna. No sé si esas personas han podido dormir desde entonces; no lo creo. Pienso que es una herida que deberán soportar el resto de sus vidas cada vez que miren un escarpado, una ladera, el invernal frío de diciembre, e imaginen a Oscar dolorido por las fracturas sin tratamiento, hambriento y muerto de sed donde el agua pervive congelada, a la espera en un saliente de una pared traidora, quizá con la última esperanza de un rescate al límite.

Wednesday, September 23, 2009

Las orejas del Sá Carneiro

La Fundación Provigo propuso el año pasado constituir una red aeroportuaria gallega buscando la complementariedad en rutas y destinos diferenciados para que "todos los gallegos sean clientes de cualquiera de los tres aeropuertos". La propuesta, llena de sentido común, "fue vista con agrado" pero nadie dio un paso adelante para buscar sinergias y acabar con una competencia localista absurda en un mercado global.

Ahora parece que las fuerzas políticas, empresariales y sociales ven las orejas al lobo del Sá Carneiro y, alarmadas, dan pasos para definir una estrategia conjunta que supere el minifundismo aeroportuario. La iniciativa partió del ministro de Fomento, promotor del Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas para Galicia, que celebró su primera reunión la semana pasada.

Si ese comité hiciera caso a Sir Peter Hall, profesor de Planeamiento en la Barlett School of Architecture de Londres y una autoridad mundial en urbanismo, cerraría dos de los aeropuertos gallegos. Este caballero inglés sostiene que en una distancia de 150 kilómetros "no tiene mucho sentido que haya tres aeropuertos". Y si el comité aplicara el sentido común en la elaboración de la estrategia aeroportuaria conjunta volvería a hacer caso a Sir Peter Hall -y a la Fundación Provigo- y exigiría conectar los aeropuertos "a infraestructuras ferroviarias y de autopistas", que es una lamentable carencia de las tres terminales gallegas.

Pero presiento que este comité no irá más allá de lo políticamente correcto, es decir, elaborará informes defendiendo "la singularidad y los matices enriquecedores de cada aeropuerto" y expresará sus deseos de que alcancen una mayor eficiencia "sin menoscabo para el orgullo de las tres ciudades". Como dice Lampedusa, que todo cambie para que todo siga igual.

Por tanto, no soy optimista. La herramienta que el ministro José Blanco apadrina y entrega a Galicia para reorganizar e impulsar el tráfico aéreo acabará haciendo sesudos informes que justifiquen rancios localismos, más interesados en que los aeropuertos se peleen por repartir la miseria que en hacer una propuesta para atraer juntos a compañías de vuelos y captar rutas, pasajeros y mercancías. Una pena, porque perdemos otra gran oportunidad.

Wednesday, September 16, 2009

Fanatismo político

A Coruña, dejó escrito Castroviejo, es un encantador parque de atracciones, una ciudad fina como su aire y su luz acristalada. Pero A Coruña es, sobre todo, una ciudad tolerante y cordial, siempre abierta a las universales corrientes de pensamiento. En su seno caben todas las ideologías, pensamientos y conductas que sean respetuosos con puntos de vista y formas de ser diferentes.

Por eso, en esta ciudad libre y acogedora chirría el comportamiento fanático de algunos políticos municipales. El primero es el del grupo de la oposición y su líder que, aparte de la fijación que tienen con el ya superado asunto del topónimo, deciden no apoyar la retirada de símbolos que recuerdan la etapa negra de la dictadura y hasta encuentran argumentos para que se mantenga en una plaza de la ciudad la estatua de Millán-Astray, “un coruñés de toda la vida”. Este general golpista protagonizó uno de los episodios más tristes y zafios de la historia de España cuando interrumpió el discurso de Unamuno en la Universidad de Salamanca al grito de "¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte!". Calificarlo de “coruñés de pro” es, por decirlo suavemente, hacer el ridículo y quizá situarse en posiciones que casi inhabilitan para desempeñar responsabilidades de gobierno en una corporación democrática.

El segundo hecho que tampoco encaja en el talante coruñés es el veto del gobierno de la ciudad a la conselleira de Sanidade para dar una charla sobre la gripe A en el centro cívico del barrio de Os Rosales. Las razones de la concejalía de Asuntos Sociales fueron tan peregrinas como que ese local “no es el adecuado para dar doctrina política”, cuando la charla se había programado para informar a los vecinos sobre la gripe.

Aquel 12 de octubre de 1936 en Salamanca don Miguel de Unamuno dejó dicho para la historia “Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis”. Parafraseando al ilustre escritor, en Os Rosales gana la fuerza de la mayoría aritmética de los votos y la actitud de la oposición la explica la fuerza del empecinamiento. En ambos casos falta la fuerza de la razón.

A Coruña -y Galicia- necesitan dirigentes políticos con más nivel y menos sectarismo. Tanto en los gobiernos, como en la oposición.

Wednesday, September 09, 2009

La gripe y la escuela

Mañana comienza el curso para los niños de Infantil y Primaria que acudirán a las aulas con la amenaza de la gripe A, una infección causada por un virus nuevo del que no se sabe mucho. Dicen los expertos que esta gripe tiene una alta capacidad de contagio y es muy peligrosa en personas con otras patologías o problemas de salud, pero no es más maligna que la gripe común y hasta ahora causó menor mortandad. Sin embargo, hay una gran alarma social que parece provocada para que el miedo se apodere de la población. En agosto, el gran eje de comunicación de los medios informativos giró en torno a esta gripe con múltiples "apariciones" de la ministra de Sanidad y grandes titulares que jamás se otorgan en muertes por otras dolencias más frecuentes y agresivas. Aún ahora los datos tranquilizadores sobre su incidencia en el invierno del hemisferio sur se pierden entre las medidas preventivas que aconsejan los expertos y toman las administraciones y algunas empresas. Quizá por eso el presidente del Consejo General de Colegios Médicos alerta sobre una alarma desmedida que convierte a esta gripe "en una verdadera epidemia que promueve respuestas exageradas alimentadas por el miedo" y denuncia que "detrás de las epidemias de miedo siempre hay algún interés económico o político", en este caso para vendernos vacunas, mascarillas o jabones especiales". Es cierto que la gripe existe, se contagia y puede ser causa de muerte en algunos pacientes. Pero todo indica que en torno a ella se fabrican mentiras o falsean las verdades para manipular a la opinión pública en beneficio del poder político y de determinados intereses económicos. Esas son las sospechas de los dos personajes de Romeu que dialogan en una viñeta: "Y si luego resulta que la H1N1 no es tan maligna como nos cuentan? - Habrá que buscar otra pandemia para enmascarar la economía". Todos los gobiernos se curan en salud comprando inmensas cantidades de una vacuna de dudosa eficacia al precio que imponen los laboratorios dueños de la patente, que verán multiplicada su cuenta de resultados. A ellos sí que les interesa que, además del virus, se extienda el miedo. La salud de la población importa menos.

Madrid

Entro en el Madrid universitario de un asfixiante agosto. De nuevo, como hace tres décadas, me enfrento al problema de la vivienda. Dicen que nadie compra, que no se vende pero que sí se alquila a la luz de las frías estadísticas (que reflejan sólo lo que las personas han hecho pero no lo que han querido hacer), y compruebo tanto que los precios del metro cuadrado siguen siendo inasumibles como que los alquileres son excesivos, principalmente si los comparo con la ciudad de la que heredo las cajas que ahora transporto: Bruselas. Mis circunstancias personales han cambiado, y ahora yo soy el padre que transporta los útiles más básicos y los libros necesarios y no el alumno que se enfrenta a una nueva residencia. El entorno se me hace familiar, como un viejo amigo al que de pronto redescubres a la vuelta de una esquina, cierto que con unas cuantas canas más, pero familiar y entrañable: Moncloa, Argüelles, plaza de España… Madrid es una ciudad multicultural, con un profundo respeto a la variedad, cosa que no he visto en igual medida en otras ciudades españoles. Mi vástaga convivirá con una oriunda de la Roma que Alberti describía como un muestrario de aguas menores. Es mediodía.

Wednesday, September 02, 2009

La subida de impuestos

Son muchos los que piensan que el Gobierno aplica a la crisis remedios equivocados. Y no les falta razón viendo como otros países con problemas similares empiezan a salir de la mala situación económica y aquí no remontamos. El mismo FMI sostiene que la estrategia española contra la crisis fue la más cara y la menos eficaz de Europa.

Ahora, con las cuentas públicas exhaustas y el déficit desbocado, llega la subida de impuestos -¿para cuando la reducción de gastos?- que el presidente dijo será "moderada, limitada y temporal" y no afectará al impuesto de sociedades ni a las rentas del trabajo, que poco podrían aportar porque seis de cada diez trabajadores -en Galicia el 70%- cobran en torno a los mil euros. Pero tampoco afectará a las grandes fortunas que seguirán tributando el uno por cien a través de sus sociedades de inversión, ni a los futbolistas extranjeros que pagan como mileuristas, ni se perseguirá el fraude fiscal que goza de excelente salud. Por tanto, en esta tanda -prepárense, que habrá más- pagarán más las rentas del capital y desaparecerán el famoso aguinaldo de los cuatrocientos euros.

Dice el presidente que la medida es razonable y que esto "no es improvisar, sino gobernar". Pero, al margen de las dudas que genera la oportunidad y eficacia de esta subida de impuestos, da la impresión que el Gobierno ya no puede con la crisis económica. Falto de ideas, actúa por impulsos que son más fruto de la improvisación que de un plan coherente para hacer frente a la gravedad del problema. Ayer fue el Plan E, ahora suben los impuestos y mañana sacarán otra ocurrencia de la chistera. Todo indica que, en esta coyuntura, los problemas del país les superan.
Parafraseando a Raymond Hull, los políticos, incluida la oposición que no presenta mejores alternativas, manejan chapuceramente los asuntos públicos y por todas partes se ve incompetencia pujante, incompetencia triunfante, que corrobora que el Principio de Peter afecta también a los gobernantes que llegan al nivel de incompetencia en el desempeño de sus cargos.

En fin, que con el Gobierno y la oposición desorientados, el barco del país avanza sin rumbo y, de acuerdo con la vieja sentencia, no hay viento favorable para aquel que no sabe a dónde va.

Friday, August 28, 2009

Otro verano

Este verano, como otros, no he pisado la playa. Me aburre ese afán insano por tostarse vuelta y vuelta hasta poblar las calles de una nueva y evanescente raza rojiza. Como me cansa el tóxico deseo de los cuerpos “danone” forjados a golpe de gimnasio. Quien le dedica tantas horas a machacarse los músculos dejando pasar la vida sin saborear las múltiples delicias de nuestra gastronomía es que no puede estar bien de la azotea. Así lo defiendo desde que no podía pasar del aprobado en Bachiller en la asignatura de gimnasia, que evitaba apuntándome a los campeonatos escolares de ajedrez, un deporte siempre menos doloroso para mis atributos que hacer el vaquero ante el potro o saltar ese odioso pinto encabritado. Es cierto que así también evito exhibir mi perfil “feliz” ante tanto maniquí de museo de cera. En eso me apunto a los fans del sillón ball, la caña fría y la siesta cobarde, cuyas virtudes médicas propugnamos los que no podemos lucir la tableta de chocolate. Afortunadamente, el verano es la sexta parte del año, por lo que siempre nos quedan las cinco partes de frío y hielo que disfrazan el cubata tropical con el que vamos tirando el resto del tiempo.

Thursday, August 27, 2009

Constitución y sentido común

La sentencia del Constitucional sobre el Estatut catalán (ley orgánica), cuando se produzca, abrirá de nuevo el debate de la reforma de la Constitución ya sea para limar aquellos aspectos que son mejorables o que se han dejado a medio definir (y no sólo desde las posiciones nacionalistas sino también desde el Estado central), ya sea para rechazarla sin tapujos porque los intereses de cada uno no se acomodan al número de talla que cuelga de su vestido.

Pero toda reforma constitucional implica un gran riesgo si no se parte de una posición dialogada y lo más amplia posible para que la mayoría de la población se sienta cómoda en su seno. Como se hizo en su día y algo que en estos momentos no parece posible. De ahí que algunos preconicen que no se realice la reforma y se actúe vía interpretación del texto constitucional. Sin embargo, la interpretación jurídica (in claris non fit interpretatio) no se hace a criterio de cada uno, según convenga a sus intereses, sino que su aplicación también está contemplada en los textos legales. Y el máximo intérprete del texto constitucional es el Tribunal Constitucional, un órgano judicial pero también político, que se mueve no sólo por criterios jurídicos sino (y esa es su gran tragedia) ideológicos.

España es un país que se caracteriza por su pasión latina y mediterránea. Una pasión que, desde un punto de vista de representante público, debe modularse con la cabeza para no caer en radicalismos absurdos y vacíos. La lectura del artículo del consejero de Educación Ernest Maragall, titulado ‘Construir Cataluña’, apoyado inexplicablemente por el editorial del diario El País de ese mismo día, en el que se pueden leer desatinos como ‘el argumento de que una ley que haya sido refrendada por la ciudadanía no debería poder ser objeto de recurso de inconstitucionalidad es defendible’, no deja lugar a dudas del poco sentido común al que han llegado nuestros políticos. Es inimaginable en un representante público el lenguaje frentista utilizado por Maragall en su artículo, con joyas como esta: “¿Qué puede añadir la "interpretación" que hagan, por larga y enrevesada que sea, este grupo de ciudadanos tan sabios? ¿Amenazas de posibles legislaciones españolas invasoras o negadoras del pacto estatutario?” Vivimos, desafortunadamente, un momento histórico caracterizado por una clase política de un nivel miserable e indigno. No se puede utilizar el lenguaje democrático para hacer tabla rasa y desenterrar viejos fantasmas con una chulería imperdonable, que recuerda aquel lenguaje que preconizaban las funestas dictaduras, de uno y otro signo, que hemos padecido a lo largo del siglo XIX.

No voy a argumentar lo que creo desafortunado en el Estatuto a la luz de nuestra Constitución actual. Simplemente recomiendo que se lea, porque no hay nada más terrible que opinar sin leer previamente sobre lo que se opina. Y cuando se lea, háganlo al mismo tiempo con el texto constitucional a su lado que, se quiera o no, es la máxima norma jurídica del Estado español, y todas las demás han de subordinarse a ella.

La primera norma de la que nos hemos dotado todos los españoles ha sido la Constitución, que hemos votado y aprobado todos, a pesar de que algunos lo nieguen manejando las cifras como los medios de comunicación hacen con los datos de audiencia. Incluyendo a esos partidos políticos que ahora reniegan de ella. Del texto constitucional se han ido desgranando incluso los propios estatutos de autonomía. Cualquier cosa que contravenga lo que dice aquella está en su contra, y la única manera de solventar ese tipo de enfrentamientos es modificar la Constitución.

Lo demás, sobra. Todo lo que se puede hacer, y allí donde es posible, es interpretar algunos párrafos de carácter más abierto. Pero incluso la interpretación, como he dicho, está regulada jurídicamente, así que hay que dejarse de tonterías y opiniones absurdas. El único método para ir más allá es a través de la reforma constitucional. Seamos sensatos, señores, y no intentemos manejar la opinión pública con tretas que nadie sabe a dónde nos van a llevar. Las casas se construyen desde los cimientos, no empezando por el tejado, y si es necesaria la reforma constitucional, hagámosla, pero no nos saltemos las normas jurídicas, porque eso sería como decir públicamente que las leyes no valen para nada.

Lo malo del Tribunal Constitucional es que es el único órgano facultado para interpretar la Constitución y convertir esa interpretación en guías jurídicas para el resto de los juzgados y tribunales. Pero también es un órgano político con una forma de elección muy poco lógica, y los últimos años han dejado buena constancia del maquiavelismo político a la hora de intentar sojuzgar a un órgano jurisdiccional, cosa inadmisible en un Estado de Derecho. De ahí que lo primero que debamos preguntarnos ante una posible reforma constitucional es si realmente es necesario un Tribunal Constitucional.

Y después vendrán el resto de las preguntas que la gente sí se hace en la calle, pero que muchos políticos no son tan valientes como para plantearlas abiertamente. Son más bravucones cuando se trata de respaldarse en la lógica del sistema para negar al propio sistema. Mientras, se desgañitan en cuestiones que desentierran viejas heridas de una forma burda e incomprensible. Son por ejemplo, la forma del Estado, el tema sucesorio en su caso, las competencias exclusivas del Estado y, en contraposición, las autonómicas (artículos 148 y 149), el sistema electoral, la reforma del Senado, etcétera. Temas de mucho más calado que estar intentando vacilarnos con defensores autonómicos que no se subordinen al defensor del pueblo y necedades parecidas.

Wednesday, August 26, 2009

Vuelve el fútbol

El próximo fin de semana vuelve el fútbol, la liga más espectacular que seguramente dirimirán dos equipos, Madrid y Barcelona, con sus rutilantes fichajes. Corre por Madrid el dicho "Dios creó el cielo y Florentino puso las estrellas" para recordar la orgía compradora de este Club de la capital con el record de 94 millones pagados por un solo jugador que causó gran asombro planetario, como diría Leire Pajín. El club catalán tampoco queda a la zaga en este desmadre comprador.

Líbreme Dios de cuestionar la legalidad de esas operaciones en el marco del libre mercado en el que esas entidades pueden invertir sus dineros como consideren oportuno. Pero sorprende que se acepte con tanta naturalidad que esos clubes -y casi todos menos los gallegos- gasten cantidades tan desorbitadas en un país que vive la mayor crisis de su historia moderna, con un sistema productivo en descomposición; con miles de empresarios y autónomos a los que se les niega un crédito para subsistir o invertir en sus procesos productivos; con más de cuatro millones de parados que no caben en todos los estadios, muchos sin la cobertura de los 420 euros; con el bajo nivel de sueldos y pensiones y con un montón más de carencias, necesidades y problemas.

También cuesta entender, aún siendo aficionado a este deporte, que esos y otros dispendios los realicen algunos clubes económicamente arruinados, otros que sobreviven gracias a puntuales pelotazos recalificadores y casi todos deudores con la seguridad social y morosos con las entidades financieras que, incomprensiblemente, les siguen dando créditos. El escándalo se agranda con los sueldos que asignan a los jugadores que en el caso de los extranjeros gozan del extraño privilegio de tributar a Hacienda al tipo impositivo de mileuristas, mientras el Gobierno amenaza a los demás mortales con una subida general de impuestos.

En fin que, en palabras de Vujadin Boskov, "fútbol es fútbol", todo un fenómeno social analizable desde muchos puntos de vista, que hoy sobrevive en un entorno proceloso sorteando peligrosos desafíos legales y financieros. Seguramente son necesarios esos excesos para que la gente se desahogue y entretenga en las tardes del domingo para olvidar la realidad prosaica.

Friday, August 21, 2009

Política y Justicia

El ministro de Justicia se preocupa por la sentencia del Constitucional respecto al Estatuto de Catalunya y Artur Mas pide a los políticos catalanes que preparen una posición común si tal sentencia fuera contraria a sus intereses. Carod-Rovira, por supuesto, quiere levantar las barricadas antes de conocerse. Caamaño añade que tras estos años de aplicación de la reforma, no ha pasado nada (¿qué esperaba que pasase?)… Política y Justicia, como siempre, como el perro y el gato: los políticos quieren quitarle a la Justicia el vendaje que la ha condenado a la ceguera perpetua para colocarle en su sitio las gafas graduadas de su propia miopía. Lo triste es que esto no sucede solo en Justicia, después del lamentable espectáculo del Tribunal Constitucional, sino también en economía, con unas continuas injerencias en el mundo económico que van más allá de su papel de regulador de los intereses públicos y de la transparencia del mercado. Hoy cualquier representante público de tres al cuarto se erige en portavoz de la verdad para invocar los intereses del pueblo soberano y la nación eterna como sinónimos de los que defienden sus proclamas espurias e interesadas.

Wednesday, August 19, 2009

Más culpables que la crisis

La crisis lleva la culpa de todo, parece la causante de todos nuestros males económicos y no es del todo cierto. Es verdad que esta "madre de todas las crisis" es la responsable de que el país lleve varios meses en recesión, de las escalofriantes cifras de paro y de muchos otros desequilibrios económico-financieros, empresariales, familiares y personales. Pero antes de las hipotecas subprime, antes de que estallara la burbuja inmobiliaria y antes de que aparecieran los graves problemas financieros que condujeron a esta "desconfianza total" ya había mucha gente que lo estaba pasando muy mal.

Un informe de la OCDE presentado el año pasado concluía que la brecha entre ricos y pobres se amplió en la mayoría de los países industrializados desde los años ochenta y las diferencias de ingresos crecieron de manera notable desde el año 2000. Y el VI Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social revela que España tienen ahora los mismos pobres y desigualdades económicas que hace veinte años a pesar del crecimiento económico sostenido que se ha registrado en el país en la última década.

En lo que concierne a Galicia, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) referidos al año 2007, cuando la crisis oficialmente no existía, nuestros salarios y pensiones eran los más bajos de España y la renta estaba catorce puntos por debajo de la media española y veinte por debajo de la europea; el 16 por ciento de los hogares gallegos tenían graves dificultades económicas para llegar a fin de mes; en torno a quinientos mil personas no superaban el umbral de la pobreza y la temporalidad y baja calidad del empleo o la permanente fuga de cabezas y brazos jóvenes eran algunas de las debilidades permanentes de la economía gallega.

Por tanto, para esta gente más desfavorecida los problemas económicos vienen de lejos y no derivan solo de esta sacudida económica que, sin duda, empeora la situación de los excluidos y aumenta la nómina de los pobres, pero no es la única culpable de sus males. Gran parte de ellos desaparecerán cuando se corrijan los desequilibrios estructurales de nuestra economía que siguen ahí gobierno tras gobierno e impiden la necesaria mejoría para que el país abandone el pelotón económico de los torpes.

Friday, August 14, 2009

Los multamóviles

Recibo un aviso del Ayuntamiento de Vigo para que identifique al conductor de mi vehículo por haberlo dejado aparcado en doble fila, sin conductor, en la calle Brasil un día de julio. ¡Horror! Jamás en mi vida he realizado tal. Abomino de quienes hacen gala de semejante desprecio a la conducta ajena bloqueándoles los coches cuando quieren salir. En más de una ocasión me he enfrentado a estos desalmados por motivos semejantes. ¡Jamás! Aturdido, hago memoria, y recuerdo que el día de autos dejé el coche en la calle Brasil, efectivamente, justo en la zona azul, tras pagar reglamentariamente, pegado al semáforo que desemboca en la Gran Vía. A la hora que dice la notificación solo cabe pensar que fue cuando dejaba mi aparcamiento, después de haber pagado varias horas de estancia, y esperaba a que se pusiera en verde el semáforo para irme de la ciudad. Llamo al Ayuntamiento: me hablan de defecto de forma, pero tengo que continuar el procedimiento. ¡No, señor! No se puede amparar que la policía mantenga su culo pegado al asiento sin notificar una supuesta infracción en el mismo momento en que se comete a costa de que el ciudadano tenga que estar demostrando los errores del sistema.

Wednesday, August 12, 2009

Fiestas y romerías

En la soledad de las aldeas o en el bullicio de las villas y ciudades Galicia siempre está presidida por una ermita o un santuario consagrado a la divinidad o bajo una advocación de la Virgen o de los santos. Son cientos los lugares considerados sagrados visitados por romeros y peregrinos, por devotos y curiosos que, con las reuniones gastronómico-culturales, configuran la personalidad de un país festeiro.

Tras las reuniones hogareñas en torno a Navidad, el ciclo de las fiestas y romerías populares empieza por San Blas y tiene su máxima expresión en el estío por San Juan, San Pedro y el Carmen. El sábado y domingo próximos Nuestra Señora y San Roque marcan el final de las fiestas más relevantes del verano.

En torno a la ermita, escribió José María Alvarez Blázquez, toda clase de humanos afanes tiene su asiento: el piadoso anhelar de la ofrecida que camina de hinojos y el turbio maniobreo del moinante que acecha; el devoto recogimiento de la campesina santidad del templo y la dislocada suelta de los instintos? es el expresivo cara y cruz de la romería, su encanto supremo y también su riesgo seguro. Pero quien quiera conocer y profundizar en esta dimensión del país en fiestas deberá consultar Tempos de Festa en Galicia, una publicación de la Fundación Caixa Galicia coordinada por el periodista y escritor Benxamin Vázquez. Están publicados dos tomos en los que un numeroso grupo de antropólogos, etnógrafos, historiadores y otros expertos estudian y describen con todo detalle las fiestas "Entre os reis e o mes de maio" en el tomo I, y "Entre o Corpus e o mes de agosto", en el tomo II. Está en imprenta el tercero y último tomo, que recoge "As últimas de agosto ata reis".

Tempos de festa es un tratado de etnografía que reúne y compendia en relatos cortos de fácil y amena lectura todas las fiestas y las documenta con espléndidas fotografías. Es ya una obra de referencia para conocer en profundidad esta vertiente alegre de Galicia que mientras conserve sus fiestas y romerías, mientras los cohetes y la música susciten alguna emoción y sigan convocando a reuniones familiares y sociales al pie de las ermitas o en las plazas de los pueblos, está conservando una de sus mejores señas de identidad.

Saturday, August 08, 2009

De puño y letra

Como la mayoría de los españoles que cuentan con una librería producto de unos cuantos años de pasión por la lectura, siento cada día los enormes inconvenientes del poco espacio, los muchos años de estudios y las no menos lecturas pendientes. No sabría decir cuántos libros se esconden de mis manos en los más variados rincones de la casa, pero seguro que muchos más que esa triste media de los hogares españoles, donde menos de uno de cada cuatro dice tener más de cincuenta libros. En mi caso, posiblemente alcance tal cantidad sólo la obra de Unamuno, atesorada en años de juventud y ediciones de bolsillo, cuando antes de entrar en la universidad ya había catalogado, a costa de mi paga semanal, seiscientas obras en mi habitación.

Ahora que comienza el descanso de agosto, esperemos que la lectura de al menos un solo libro acreciente, porcentualmente hablando, unas décimas más de nuestra puntuación total, y eso ayude a alcanzar al fin ese ridículo 25 por ciento. Al menos, que no sea la cultura de la barra libre que se enseña en nuestras televisiones el rasgo más característico de la juventud española en los arenales de nuestras costas un verano más.

Wednesday, August 05, 2009

Volverán en otoño

Ayer aparecían pequeños "brotes verdes" con el aumento de la confianza de los consumidores y una ligera mejora del empleo, sobre todo en Galicia. Pero la semana pasada, antes de que medio país se fuera a descansar, fue pródiga en "líneas rojas", con noticias inquietantes, desde el deterioro de las cuentas públicas, el déficit desbocado o la caída del consumo y la inversión hasta la amenaza de deflación. Con este clima de incertidumbre económica las tres partes del llamado diálogo social se levantaron de la mesa negociadora en medio de una gran representación.

El presidente del Gobierno, más parte que árbitro, escenificó la ruptura con cierta virulencia y mal talante culpando a la patronal. Amenaza con gobernar, aunque parece que solo confía en que el destino resuelva la crisis. Los sindicatos, crecidos, mantuvieron sus posiciones de más subsidio y prestaciones para presentarse ante sus afiliados con más avance social. Da la impresión que ponen más empeño en defender a los empleados fijos que en tender la mano a alguna reforma que abra el mercado laboral a miles de trabajadores condenados a la temporalidad, a la precariedad o al subsidio. La patronal pasa por ser la culpable de la ruptura. Su exigencia de reforma laboral y rebaja fiscal fue la gota que rebasó el vaso de lo negociable al poner en peligro, según la versión oficial, las cuentas de la seguridad social y las pensiones.

En fin, que "entre todos lo mataron y el solito se murió" y Gobierno, Sindicatos y Patronal se fueron de vacaciones. Es verdad que tampoco resolverían la crisis con la rebaja de unos puntos en las cotizaciones empresariales a la seguridad social o con unos meses más de protección a los parados, porque esta situación de "emergencia económica" requiere mucho más diálogo y un gran Pacto de Estado entre las fuerzas económicas, sindicales y políticas, incluidas las autonomías, cuya Conferencia de Presidentes echa de menos el presidente Feijóo.

Ese pacto no parece posible. Pero cuando en otoño vuelvan a la mesa negociadora, puede que sea para continuar sus peleas en la cubierta de sus posiciones mientras el temporal económico amenaza con hundir el navío del país. Por decirlo suavemente, parecen poco responsables.

Wednesday, July 29, 2009

Kolakowski

Me entero a través de un buen amigo y compañero de piso en aquel Madrid efervescente del 23-F, hoy decano en Salamanca, que ha fallecido Kolakowski, y me percato de que ha pasado sin pena ni gloria el pasamiento de una de las mentes más brillantes del siglo XX. El filósofo polaco que contaba aquella anécdota del niño que se negaba a decir en clase qué era su padre porque le avergonzaría ante sus compañeros reconocer que era filósofo, fue en su muerte el ejemplo más característico de la época que nos ha tocado vivir, de esta transición secular donde lo banal se ha convertido en el paradigma de la vida cotidiana, a la espera de que alguien se invente un posmarxismo que haga más digerible la soberbia de este capitalismo intratable tras la caída del muro de Berlín. Que se lo digan al presidente de la patronal.

En una conferencia, el profesor de Chicago pensaba en voz alta para qué servía la historia y el pasado. Hoy podemos convertir estas palabras en la pregunta del día a la vista de nuestros políticos actuales, profundos desconocedores de todo aquello que no sea su presente electoral. Nadie hay más ignorante de la Historia, incluso de su historia reciente, que el político, mago en el arte de las palabras que extraen de la chistera de feriante carismático. Kolakowski, por cierto, fue quien enfrentó lo carismático a lo racional, las chisteras al trabajo, la encuesta a la macroeceonomía.

Abrumados como estamos por el lenguaje de la responsabilidad social corporativa que se ha extendido como la gripe A entre la clase política, ahora nos preguntamos qué es el turismo sostenible, mientras se proclaman itinerarios y nuevas rutas culturales, eficiencia energética..., conceptos más propios de un buen gestor que de un gobierno que sigue dando palos de ciego a ver si salta la idea de pronto como una rana a orillas del estanque. Los empresarios agitan las aguas del río revuelto, los sindicatos continúan vacilando entre la obediencia debida y la autonomía beligerante, y los jueces decantan su profundo conocimiento en las investiduras de la res publica.

A los seis meses de entrar en Moncloa y de sus primeros ensayos de chistera y conejos blancos, algunos vaticinaban que Zapatero pasaría a la historia como uno de los más flojos presidentes de la democracia restaurada hasta hoy conocida. Ahora muchos apostarían por ello a la vista del cortejo de caballeros y damiselas reunidos en torno a la mesa redonda de la crisis mundial pero, eso sí, reverdescente. Lo malo es que tampoco hay alternativa creíble. La tiranía de los partidos, sin duda el peor cáncer de la mejor forma de gobierno conocida, que es la democracia, imposibilita que brillen los talentos que no se acomoden al peloteo partidista. O en palabras de Kolakowski, impiden que florezca lo racional frente a lo carismático.

Descanse en paz.

Una empresa gallega y global

La revista Gallegos que edita Ézaro Ediciones publica en su último número una amplia entrevista con el presidente ejecutivo de Blusens, una empresa compostelana que seguramente es más conocida en España y en el mundo que en Galicia y en la misma Compostela, de donde es natural.

Corría el año 2002 cuando José Ramón García y Miguel Silva crean esta empresa para competir en un mercado global con las grandes compañías de la electrónica de consumo. Procedían de dos mundos laborales distintos y tenían en común, además de su juventud, el ser dos personas emprendedoras que disfrutaban con el vértigo de la dinámica cambiante del mundo de la electrónica.

Su proyecto empresarial elaborado a lo largo de muchos meses colmaba todas sus aspiraciones, pero aquello parecía una aventura quijotesca fruto de las ensoñaciones de juventud de los dos protagonistas que solo tenían como avales un plan de empresa, ciertamente riguroso, y el valor intangible de los conocimientos técnicos, su profesionalidad y una fe ciega en sus ideas.

Y los bancos creyeron en ellos, apostaron por su plan de empresa, y en siete años aquellos "quijotes gallegos" consiguieron desarrollar desde Compostela la marca Blusens hasta convertirla en Blusens Global Corporation, una empresa innovadora y global, bien posicionada en los mercados a través de filiales comerciales que venden en 50 países de cuatro continentes un amplio catálogo de productos compitiendo con los gigantes del sector. Y lo más importante: desde Santiago, donde tiene su sede, crea empleo y riqueza para Galicia en investigación y desarrollo y con el ensamblaje de sus productos, que antes se hacía fuera.

Blusens es la prueba fehaciente de que "hay vida empresarial" más allá de los sectores tradicionales de la banca, la construcción, el turismo o los servicios. Sus fundadores y primeros ejecutivos encarnan una nueva generación de emprendedores gallegos con capacidad que "saben hacer mucho con poco" derrochando imaginación para gestionar adecuadamente recursos y tiempos. En épocas de bonanza y en situaciones de crisis que esta empresa, global en Galicia y gallega en el mundo, supera con notables crecimientos.

Thursday, July 23, 2009

Sobrados de razones

Aún resuena los ecos de los tractores que la semana pasada recorrieron lentamente las calles de Compostela y rodearon la muralla bimilenaria de Lugo en abrazo fraternal. La manifestación motorizada tuvo su continuidad en una multitudinaria y pacifica protesta a pie encabezada por Alba, Paula y Sheila, tres niñas procedentes de tres comarcas que portaban una pancarta con le leyenda: "Queremos vivir do campo, somos fillas de agricultores". Vivir del campo, eso es lo que piden, nada más y nada menos.

"O noso obxetivo non son as tractoradas nin as movilizacións, senon conseguir un prezo xusto para os nosos productos", decía un ganadero. Ellos pusieron su parte para ser competitivos: se endeudaron para invertir y modernizar sus explotaciones, compraron cuotas y rescataron del baldío grandes extensiones que transformaron en pastos esplendorosos para su ganado. A cambio solo piden que el precio de sus productos, el precio de la leche, cubra los costes de producción para evitar el cierre de sus explotaciones.

Pero, desamparados frente al mercado y sobrados de razones, tuvieron que salir a la calle como último recurso para romper la desidia de los gobiernos que ven como se hunde el campo y miran para otro lado en lugar de implementar políticas para salvarlo. Sus peticiones son pocas y razonables: vigilar la entrada de excedentes para evitar tanta competencia desleal, dar a conocer la procedencia de la leche que se comercializa en Galicia, fijar un precio razonable de referencia y que los gobiernos concreten ayudas directas para el campo que también es un "sector estratégico" en dificultades y merece la misma atención que otros sectores que están recibiendo ingentes cantidades de dinero para salvar esta coyuntura de crisis.

El acuerdo de mínimos alcanzado en la mesa negociadora debe restablecer la normalidad del mercado para salvar y poner en valor a este sector, que es clave para que tantas albas, paulas y sheilas puedan trabajar y vivir dignamente y para la propia supervivencia de Galicia. Por el empleo que genera, por las familias que mantiene, por sus productos que llenan nuestras despensas urbanas y porque cultiva y conserva con esmero el paisaje rural que es una de las grandes riquezas del país.

Wednesday, July 15, 2009

A Dios rogando

Etes Cuando Don Quijote propone a Sancho que deje la segunda tanda de azotes hasta que lleguen a la aldea, el fiel escudero, que tiene prisa por rematar la "penitencia" para desencantar a Dulcinea y cobrar su paga, replica que "quisiera concluir con brevedad aquel negocio a sangre caliente porque? en la tardanza suele estar muchas veces el peligro". Traigo a colación este episodio del fiel escudero por el largo proceso de la financiación autonómica que para Galicia no fue posible concretar "a sangre caliente" cuando Feijóo recibió mensajes contradictorios en sus entrevistas con Chaves y Salgado y, como ocurre con frecuencia en este país, "en la tardanza suele estar el peligro". Galicia resulta algo beneficiada o poco perjudicada, según se mire, en este quinto modelo de financiación, pero en el trayecto fue ninguneada hasta el final, hasta que recibió el documento del Gobierno que deja plenamente satisfechas a Andalucía y Cataluña, que además presume de haber condicionado decisiones y cifras, y resuelve su soledad parlamentaria. Las Comunidades del PSOE están neutralizadas y parecen contentas y las gobernadas por el PP, desencantadas con el proceso, se quejan del fondo y las formas.

Discrepo del discurso oficial porque el modelo acentuará las diferencias entre comunidades ricas y pobres y queda muy tocada la obligación constitucional de garantizar la igualdad de los ciudadanos y la cohesión de los territorios. Parece que a partir de ahora la tendencia la marcará lo que decía don Pedro da Ponte en su latín macarrónico "unusquisque arreglet se", es decir, que cada uno se busque la vida, porque en este Estado descentralizado las Comunidades ricas ya no están por la labor de seguir financiando territorios con rentas bajas, poblaciones dispersas o envejecidas y otras carencias. Por eso, si aguanta el tinglado y hay sexto modelo de financiación Galicia deberá presentar como aval su nuevo Estatuto y una aportación relevante al PIB en lugar de pedir migajas por la dispersión y el envejecimiento. Tiene potencial para ello siempre que, como concluía Sancho su razonamiento, se aplique aquello de "a Dios rogando y con el mazo dando", que significa ponerse a trabajar para converger con las regiones más ricas.

La tormenta económica

La economía, durante los últimos dos años, es la verdadera protagonista de la información. La crisis ha producido el saludable efecto de que los ciudadanos se hayan percatado de que la nube de riqueza aparente en la que vivían era sólo un efecto óptico del desierto real por el que atravesaba el tejido económico, construido sobre los sectores del sol y el ladrillo. Pero una borrasca de verano se encargó de vaciar esa nube en 2007, y las aguas torrenciales arrastraron aquellos espejismos con la violencia de una gota de agua fría.

Ahora la crisis produce, entre otros efectos, que los columnistas reclamen un nuevo modelo económico basado en sectores tradicionalmente desatendidos. Confieso que las tendencias producto de los vaivenes cíclicos siempre me han parecido dignas de cuarentena. Cuando cursaba estudios de posgrado y doctorado, los profesores me prevenían de aquellas empresas que concentraban su negocio o su clientela. En términos de marketing, jamás permitas que el 80 por ciento de tu negocio esté en manos del 20 por ciento de tus clientes. Simplemente, por sentido común: en estos casos la pérdida de uno de éstos se convierte en una tragedia griega. En cambio, lo que sí me pareció siempre un elemento fundamental para cualquier economía es el factor humano. Entre otras cosas, porque la economía es una ciencia humana y no exacta, en la que aquellas variables que más distorsionan las predicciones económicas tienen mucho que ver con el capital humano; por ejemplo, la innovación o la investigación.

La realidad, sin embargo, es abrumadora. El fracaso escolar es un tema que no merece atención económica; el fomento del talento pasa por un sistema de subvenciones que deja mucho que desear; la universidad es el paradigma de la rutina y la endogamia; de los medios de comunicación podemos afirmar irónicamente que son un ejemplo del fomento de la inteligencia y el estudio… ¿Sigo? En cifras: el 22% de los universitarios ocupan un puesto inferior al de su calificación, nueve puntos más que la media de la OCDE; entre las cien mejores universidades no hay ninguna española; el problema de la educación es un problema político, que se centra en aspectos colaterales, como el predominio de un idioma sobre otro, la bondad y utilidad de las asignaturas de nuevo cuño, la implantación de continuos y absurdos programas educativos del ministro de turno...

Thursday, July 09, 2009

Prescindir del coche

Hace unos años las revistas de dirección de empresas publicaban artículos sobre los símbolos de estatus en las organizaciones y solían poner como ejemplos los muebles de los despachos, la moqueta, alfombras o cortinas y tener muchas personas a su cargo. Pero el mayor símbolo de "buena posición" era el coche que la empresa asignaba a un selecto grupo de mandos, la imagen suprema de poder, pompa y boato, en palabras del alcalde Tierno en uno de sus Bandos. Yo no sé si aquella fiebre de algunos directivos la heredó la clase política que semeja padecer ahora una epidemia por apropiarse de múltiples "símbolos políticos" de poder entre los que el coche sigue ocupando lugar importante. Traigo esto a colación por la propuesta de la Federación Española de Municipios y Provincias que recientemente aconsejaba a los alcaldes, concejales y otros cargos locales y provinciales que al menos un día a la semana dejen aparcados sus coches oficiales y utilicen el transporte público como hacen muchos mortales.

La FEMP apela a la sensibilidad de los cargos públicos para que "arrimen el hombro" con esta medida como contribución al ahorro para paliar los efectos de la crisis. No es una mala propuesta, aunque por sí sola es el "chocolate del loro", poco significativo si no va acompañada de otras medidas para ahorrar toneladas de chocolate de tantos loros de todas las administraciones que viajan en coche oficial.

Pero hablando de coches, el lío monumental se armó por aquí con el parque móvil que componen el Audi del anterior presidente y la flota de automóviles de gran cilindrada aparcados en los bajos de San Caetano. La Xunta justifica su venta porque tales "símbolos de poder" no encajan con la línea de austeridad y con la política del ahorro del Gobierno autónomo.

Es una decisión muy discutible. Porque, al margen de que va en detrimento de la seguridad del presidente, ni esos coches de alta gama eran el paradigma del despilfarro del gobierno anterior, ni su venta ahora es el modelo de reducción de gastos en el que quiere inspirarse la política de austeridad. El actual ejecutivo parece disfrutar más mirando al retrovisor que asegurando una buena conducción de la nave del país, que debe circular hacia delante.

Thursday, July 02, 2009

Café para todos

En enero, el presidente de Cantabria describía la ronda de conversaciones del presidente del Gobierno con los de las Comunidades Autónomas de forma muy expresiva: "Es como si el padre de familia recibe a sus 17 hijos que no se llevan bien y vienen a pedir su parte de la herencia". En aquella toma de contacto todos salieron de la Moncloa entusiasmados porque se les prometió que el nuevo modelo de financiación "garantizará igualdad de recursos para los servicios públicos básicos y tendrá en cuenta como criterio de reparto las peculiaridades y Estatutos de cada comunidad". Es decir, "café para todos" y abundante, sin romper la solidaridad y "sin que haya menos Estado".

Son los milagros económicos que sigue vendiendo el presidente. Con mucha fe hasta se puede creer que el Estado va a mantener su capacidad de maniobra en la función redistribuidora y reequilibradora. Pero resulta más difícil saber de dónde van a salir los recursos para que "todos ganen" en plena recesión económica. Yo no sé si la vicepresidenta Salgado habrá enseñado a su jefe los extractos de las cuentas públicas que ya están escuálidas sin que la crisis haya tocado fondo.

Es normal que "todos los hijos" pidan más herencia, más recursos para prestar más servicios a sus ciudadanos. Pero sorprende que los presidentes no hagan un poco de autocrítica de sus gobiernos que, con frecuencia, son máquinas de gasto ineficientes. A no ser que con los nuevos dineros piensen seguir financiando las listas de espera, el fracaso escolar o la "economía productiva" de las embajadas en el exterior y la abultada nómina de asesores. O despilfarros clamorosos en proyectos sin sentido. En fin, que entramos en el último tercio, el de las cifras, que, como en los toros, es el definitivo. Ayer estuvo por aquí el vicepresidente tercero en su papel de telonero, pero hoy es el día en el que el presidente Feijóo se viste de luces para verse con la vicepresidenta de Economía. Cuenta con el respaldo del Parlamento para negociar con firmeza que Galicia mantenga su peso en el reparto global y salga fortalecida recibiendo lo justo. Ojalá haga una buena faena.

Monday, June 29, 2009

El despilfarro humano

A mi hija le he recomendado seguir formándose ahora que ha terminado su licenciatura y la situación del mercado de trabajo es deplorable. Con veintitrés años, matrícula de honor en el bachillerato, una licenciatura finalizada en Bruselas y casi el primer ciclo de otra, cuatro lenguas y conocimientos contrastables en otras tres, admiradora de los nueve países que conoce, le he dicho que lo mejor que puede hacer es seguir apostando por la formación. Lo cual significa que mi opción es seguir invirtiendo en formación. Ella, que tiene más sentido común que muchos que lo reclaman en otros, decidió cambiar este año el frío de Bélgica por el calor de Madrid y realizar un máster en un centro de reconocido prestigio que pertenecerá a la cuarta universidad que pisa, con la intención, en principio, de hacer un doctorado el curso siguiente en otro continente.

La trayectoria de mi hija no es excepcional. Sé de muchas similares: jóvenes no sólo sobradamente preparados, como se decía de la generación jasp, sino incluso abrumadoramente preparados, con un enorme potencial cuyo futuro, sin embargo, no puede dejar en la cuneta la opción al funcionariado. Porque, lastimosamente, sigue siendo la alternativa más viable para diseñar un futuro personal.

Las empresas, por su parte, se aferran torpemente a la edad como variable para las decisiones en materia de personal. Se habla de prejubilaciones a edades sin sentido, y de contratos temporales cuando se ronda la treintena, una edad normal para quien realiza estudios universitarios completos. Y curiosamente, cuando se quiere cambiar de empleo (algo que debiera ser más normal de lo que es), la cuarentena se presenta como una barrera infranqueable y, a todas luces, absurda.

¿A dónde vamos? Digan lo que digan los rebaños (muchos siguen a unos pocos) de economistas, es absurdo pensar en modelos productivos donde no se prima el conocimiento. El capital físico se compra o se copia, los modelos gerenciales se importan y se fusilan sin piedad, el dinero se encuentra en los mercados financieros…, pero el talento es lo único que no se puede reproducir en serie. No nos podemos permitir el perder a otra generación en el camino, como hemos estado haciendo estos años.

Thursday, June 25, 2009

Vacaciones escolares

Finalizado el curso escolar y cerrados los centros, la educación está de vacaciones y, como todos los años, se volverá a hablar de los muchos días de descanso de que disfrutan los escolares, tema de conversación muy socorrido a lo largo del verano.

En septiembre del año pasado, tras el descanso veraniego, la Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos -Ceapa- y la Confederación Nacional Católica de Padres de Alumnos -Concapa- pedían la revisión y redistribución del calendario escolar, sobre todo del periodo de vacaciones de verano porque "es demasiado largo y perjudica el equilibrio educativo de los alumnos".

Los presidentes de estas asociaciones querían que se abriera un debate sosegado para hablar de los tiempos escolares, en concreto del largo descanso estival, "tres meses que hacen que muchos chavales pierdan el ritmo totalmente e incluso se aburran", lo que se puede constatar en agosto al encontrar a niños y adolescentes cansados de vacaciones y deseosos de volver a clase para ver a los compas en el entorno normal de un día de clase programado.

El problema no es exclusivo de nuestro país. En marzo, cuando Obama presentaba su reforma educativa rechazaba "un calendario académico diseñado para cuando América era una nación de granjeros que necesitaban que sus niños estuvieran en casa para arar la tierra al final de cada día" y pedía más tiempo de clase "en el verano o a través de jornadas escolares ampliadas para aquellos niños que las necesiten".

Sin duda, este es un problema complejo que no tiene fácil solución porque colisiona con los legítimos derechos de los docentes y choca con unos hábitos vacacionales que se pierden en la noche de los tiempos, lo que da idea de que el calendario escolar es insensible a los cambios que ha vivido la sociedad.

Por eso requiere un debate sereno, no solo para hablar del aumento de jornadas lectivas, sino para buscar soluciones imaginativas que contribuyan a enriquecer el descanso veraniego y ampliar los conocimientos de los escolares que necesitan mucha formación para vivir en una sociedad exigente. Si esas soluciones ayudan también a los padres a conciliar su vida laboral con las vacaciones de sus hijos, acierto pleno.

Wednesday, June 17, 2009

La consulta a los padres

Muchos padres que están siendo consultados sobre “la utilización de las lenguas en la enseñanza no universitaria” pertenecen a las generaciones de rapaces galego-falantes por haber nacido en la Galicia monolingüe del rural, la Galicia más representativa del atraso económico, que describió el profesor Beiras.

En aquellas aldeas aisladas, que eran “unha mestura de lama e fume”, el monolingüismo convivía armonicamente consigo mismo y nadie cuestionaba cual era el idioma oficial. Pero cuando los niños -y los mayores- traspasaban los límites del lugar y subían al “coche de línea” o al tren debían incorporarse a la lengua de la gente bien, al “idioma culto”, y se convertían en aldeanos mudos por las dificultades que tenían para expresarse en una lengua extraña para ellos.

Así crecieron varias generaciones de padres: entre la imposición del castellano y la intransigencia con el gallego, hasta la llegada de la Constitución y el Estatuto que consagran la cooficialidad de las dos lenguas con las que hoy se comunican de forma natural con sus hijos, educados en el bilingüismo.

Su experiencia vital, a veces traumática, les da derecho a ser escuchados para que con sus hijos no se repita la historia sensu contrario, salvo que algún recién converso a la causa del gallego, que abundan, sostenga que estos padres siguen siendo unos pobres aldeanos por los que deben decidir los ilustrados de asociaciones, sindicatos y otros colectivos atrincherados bajo distintas siglas. Más discutible es el procedimiento y los contenidos de la consulta que, como toda acción precipitada, puede resultar una gran chapuza.

En todo caso, el debate lingüístico representa un enorme desgaste de energías que sería más provechoso emplear en lograr un gran pacto político-social sobre la educación para que los estudiantes acabaran el ciclo formativo sabiendo gallego, castellano y al menos inglés. ¿En qué proporción deben enseñarse? En aquella que respete los derechos constitucionales y capacite a los jóvenes para su futuro profesional en el mundo globalizado que empieza en Europa.

Seguro que por ahí irán las respuestas de los padres que tienen las ideas más claras que quienes, de uno y otro signo, intentan manipularlos.

Sunday, June 14, 2009

La Europa escéptica

Tenemos una cierta conciencia de que en Europa se cocinan cosas importantes, pero no sabemos muy bien cómo son sus pucheros ni si en sus instituciones se usa gas o vitrocerámica. Sus inquilinos nos son extraños y, una vez elegidos, permanecen ajenos a la ciudadanía que los ha votado. Hoy se piensa en Europa como en un cementerio de elefantes que vive a impulsos de algunas de sus destacadas figuras, pero lejos de una ciudadanía sin la que no se puede avanzar mucho más.

Los manuales de la UE se remontan a Kalergi o Briand, pero son de una asignatura que permanece en las estanterías de las bibliotecas, lejos de las aulas. A los alumnos que han escrito sobre Lorca en los exámenes de selectividad no se le ha explicado que hace siglos existieron defensores de una comunidad de naciones como Kant, quien planteaba a finales del siglo XVIII que una constitución civil podría vertebrar una “unión de pueblos” si fuera capaz de desterrar su ilusión de bienestar exterior. Es decir, si era capaz de no ensimismarse en el ‘no necesitamos a los demás porque ya estamos bien’, idea muy semejante a las que manejan algunos de los representantes de los extremismos europeos que han conseguido un peso tan destacado en el Parlamento europeo.

Mientras, si las elecciones gallegas trastocaron todas las previsiones oficiales con la pérdida súbita del poder por parte del bipartito, las europeas han refrendado ese castigo a la izquierda con la pérdida de dos puntos en el porcentaje de votos del PSOE y de tres puntos en el del BNG (un tercio del total), mientras ganaba otros tres puntos el Partido Popular, que superó el 50% del total de votos contabilizados. La estrategia comunicativa ‘¡Que viene el lobo!’ ha resultado tan equivocada como temíamos.

Pero quien realmente ha perdido ha sido Europa, un mercado construido sobre los caminos neolíticos de sus primeros habitantes homínidos, los senderos empedrados del Imperio romano, las vías de hierro de las revoluciones industriales, las carreteras asfaltadas de sus autovías y las autopistas digitales de sus economías desarrolladas, que permanece todavía muy alejada de la preocupación de los ciudadanos. Europeos que son capaces de visitar sus rincones a la velocidad de los low cost, para los que Europa nunca ha estado tan cerca y al mismo tiempo tan lejos.

Wednesday, June 10, 2009

Secuelas electorales

Tanto mitin, tantas declaraciones, tantos debates planteados en clave doméstica no consiguieron movilizar al electorado más allá de una mediocre participación, que solo es imputable a los partidos, a la campaña, calificada como la peor de la democracia, y a los políticos, a todos los políticos, que deberían estar algo más preocupados. Pero mientras unos celebran una victoria escasa y otros dan por buena una derrota mínima, se perciben al menos dos secuelas de estas elecciones en los dos partidos mayoritarios. La primera son las heridas que cada uno ha causado en el otro a lo largo de dos semanas en las que sus dirigentes, en una carrera alucinante de juego sucio, se han empleado a fondo para decirse de todo con ataques feroces, algunos realmente zafios y otros rozando la irresponsabilidad. Tras esta campaña no hay que descartar un endurecimiento en la política nacional, que también llegará a Galicia, porque no va a resultar fácil suturar las heridas entre socialistas y populares, empeñados en aniquilarse mutuamente cuando más necesario es su entendimiento para el gobierno de la nación y de esta comunidad.

El segundo eje de campaña que manejaron y también deja secuelas fue la corrupción, con la munición de los Falcon, los trajes, las subvenciones "hija mediante" o la seguridad de ex altos cargos, acusaciones magnificadas o minimizadas por los medios de comunicación en función de sus posiciones ideológicas. Una pena. Más grave es que en la sociedad se haya instalado la aceptación resignada de la corrupción y de los abusos que se cometen en el poder -repásense los resultados de Madrid y Valencia- hasta el punto que el ciudadano los contempla como un tributo normal que, año tras año, se cobran políticos de casi todos los partidos.

En fin, que estas "elecciones europeas sin Europa" dejan más al descubierto mucha crispación y algún comportamiento público desvergonzado. Una lacra que deben corregir con un plan de regeneración que erradique conductas que atentan contra la honestidad de la mayoría. Al tiempo, que restauren puentes de dialogo porque la colaboración entre ellos, más allá de las diferencias y refriegas electorales, es necesaria para que el país resuelva muchos problemas.

Wednesday, June 03, 2009

¡Europa, aléjalos!

En una viñeta de humor posterior al primer debate que mantuvieron Mayor Oreja y López Aguilar, un espectador del duelo dialéctico televisivo muestra las fotografías de ambos candidatos mientras suplica: "Por favor, Europa, aléjalos de nosotros". No es descabellado pensar que ese sea el deseo de muchos espectadores que vieron a dos políticos amortizados en un debate crispado, de escasa altura intelectual y con discursos carentes de interés.

Pero ellos escenificaron el nivel y las directrices de sus partidos para esta campaña, que responde al guión esperado: sobra agresividad y falta sensibilidad hacia las cuestiones europeas. Europa solo es la disculpa para que los políticos se zurren, enzarzados en discusiones domésticas que contaminan unas elecciones manipuladas para hacer de ellas unas primarias, desnaturalizando el sentido de la convocatoria.

En clave gallega los candidatos o están diluidos en las macrolistas de los grandes partidos o, en el caso de los nacionalistas, aparecen en extraña coalición sin posibilidad de ser elegidos. En la práctica da igual aunque, con lo que nos jugamos en Europa, es triste que el Parlamento Europeo sea un mausoleo de políticos recompensados por sus partidos que jamás regresan a sus distritos electorales para conocer los problemas de sus electores.

Dicho esto, daría algo por asistir a un mitin de Magdalena Álvarez en Galicia que tuviera como teloneros al presidente del Gobierno, al ministro de Fomento y a sus colegas gallegos, todos ellos mentirosos compulsivos sobre los plazos del AVE. Es verdad que aquí mintieron casi todos los políticos, pero produce sonrojo que estos últimos impostores pidan el voto al pueblo gallego al que han estado engañando descaradamente en los últimos años. Es para suplicar, como en la viñeta, que se alejen de nosotros.

Igual de grave es que la sociedad civil no reaccione ante mentiras tan reiteradas, lo que indica que Galicia aún sigue siendo "tierra pobre habitada por almas rendidas, suspicaces y sin confianza en sí mismas", como nos describía don José Ortega. En fin, solo la fe democrática puede llevarnos el domingo a las urnas, aunque para votar tengamos que tapar la nariz y mirar para otro lado.

Saturday, May 30, 2009

La ley del aborto

El PP anuncia recurso de inconstitucionalidad para la ley del aborto. A la espera de cómo queda redactada una vez salga de la sede parlamentaria, en principio parece difícil volver a argumentar el derecho a la vida del nasciturus desde su concepción como amparado por el artículo 15 del texto constitucional tras la sentencia del máximo tribunal de 11 de abril de 1985. Después de todo, el Código Penal vigente castiga el aborto pero manteniendo en vigor el artículo 417 bis del Código de 1973, que recoge los supuestos del aborto no punible.

Durante este tiempo se han producido condenas a médicos que realizaron el aborto en niñas de 14 años (TS de 30 de enero de 1991), que terminaron en el indulto del Gobierno. Una mala solución porque se remedia por vía del Ejecutivo los incumplimientos legales y reprobables por vía judicial.

La situación actual es que el consentimiento para la realización del aborto ha de realizarse por mujer mayor de edad y siempre que esta fuera capaz de conocer del alcance de tal medida. En cualquier caso, habría se ser oída si tiene más 12 años. Y si la mujer estuviera emancipada, no cabe prestar consentimiento por representación, como recuerda la Ley básica reguladora de la autonomía del paciente.

En resumen, estas son las ideas que posiblemente se manejarán en el Parlamento para defender la libertad de decisión para cualquier mujer con 16 años cumplidos sin el conocimiento de sus padres, junto con el marco jurídico de otros países europeos más permisivos.

Independientemente de la solución final, resulta especialmente odioso que se estén creando parcelaciones de la capacidad de obrar por leyes especiales, generando un galimatías jurídico cuando, después de todo, es muy difícil justificar que una mujer pueda decidir por sí misma el aborto pero no pueda votar, por ejemplo. ¿Por qué entonces no es suficientemente responsable para decidir quién debe gobernarle?

Esto no implica que no deba ser oída en ningún caso, pero sí parece consistente que se busquen sistemas de integración de esa decisión individual cuando sus intereses sean contrarios con los de sus representantes legales. Y, por supuesto, tanto las medidas anticonceptivas como la educación sexual son parte de la solución a una situación que, de producirse, no es deseada por nadie.

Wednesday, May 27, 2009

La declaración de la renta

El debate sobre el fraude fiscal cobra más actualidad en plena campaña de declaración de la renta cuando muchos ciudadanos están haciendo cálculos, equilibrios económicos y algunas privaciones para poder cumplir con sus obligaciones fiscales y quedar en paz con su conciencia cívica y con Hacienda.

Dice la Constitución que todos los ciudadanos "contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo". Este es el marco que establece la Carta Magna, pero las sucesivas disposiciones que regulan ese mandato no consiguieron acabar con el fraude fiscal, que es una asignatura pendiente de todos los Gobiernos y un insulto a los contribuyentes que cumplen con sus obligaciones impositivas.

Es verdad que se van dando algunos pasos. El Plan de Prevención del Fraude Fiscal que la Agencia Tributaria implantó en 2005 consiguió recaudar 550 millones de euros el año pasado en Galicia, pero es una cantidad poco significativa si se tiene en cuenta que la magnitud del fraude a la hacienda pública superaba en julio del mismo año los diez mil millones de euros, según la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado.

El problema tiene solución, pero los sucesivos gobiernos y sus agencias tributarias, en lugar de poner los medios necesarios a disposición de los técnicos para descubrir a los grandes defraudadores, buscaron "golpes de efecto" ejemplarizantes revisando declaraciones de algún personaje público, de asalariados o de unos cuantos pequeños empresarios. Es decir, persiguieron a la parte más débil del sistema y la menos importante económicamente.

Este año la Agencia Tributaria presume de adelantar las devoluciones del IRPF como contribución para paliar los efectos de la crisis, lo que está muy bien. Pero la contribución sería mayor si combatiera el fraude fiscal hasta levantar esas inmensas bolsas que hay en el país y en los paraísos fiscales. Porque si lograra evitar que algunos defraudaran tanto, aumentaría la recaudación, bajarían la carga impositiva para todos y sería más creíble que "vale la pena pagar impuestos" para mejorar los servicios públicos de los que también nos beneficiamos todos.

Sunday, May 24, 2009

Sobre economistas

Fiedler, subsecretario con Nixon, puso en duda la fiabilidad de los economistas como magos en el arte de su conocimiento cuando un día dijo que si preguntabas algo a cinco economistas, obtendrías cinco respuestas diferentes, seis si uno de ellos fue a Harvard. La opinión de un profesional como él, que desempeñó un papel de gestor en áreas económicas del gobierno más poderoso del mundo, referida en este caso a sus compañeros de profesión, era tan elocuente como lo fue la del académico canadiense Laurence Peter, quien definió al economista como aquel que te dirá mañana por qué lo que predijo ayer no se ha cumplido hoy.

Hace uno días asistí a una conferencia de Pankaj Ghemawat, profesor de Harvard, para comprobar, entre otras cosas, si su respuesta a la crisis valía por dos, cuestión para mí tan misteriosa como desentrañar la afirmación de Fiedler. Quería comprobar, así mismo, que la redefinición de los conceptos es una estrategia tan fructífera como la propia invención de los mecanismos que los articulan, cosa en la que sobresale el indio tras matizar el significado del término ‘globalización’. Para esta segunda cuestión he obtenido, como esperaba, una respuesta positiva. Para la primera, sobre el valor de cada contestación de un profesor de la acreditada universidad norteamericana, también: nadie como ellos sabe utilizar los principios más asentados para dejarte abiertas dos puertas (y más) por las que poder dar rienda suelta a tus dudas.

Posiblemente en estos días cada lector habrá conseguido no cinco sino una veintena de respuestas y opiniones diferentes sobre las nuevas medidas para resolver la crisis aportadas por el Gobierno Zapatero, tras las que se adivina a Miguel Sebastián como telonero de un sainete en la mejor tradición del teatro español.

La sensación final que nos ha quedado, al día siguiente de la sesión plenaria, es que las medidas de ayer de Zapatero no eran lo que todos esperábamos hoy: tenemos diecisiete mercados en la piel de toro; las soluciones de pandereta, por mucho ordenador que incluyan, acaban en fiesta verbenera cuando no hay un modelo educativo que las sustente; es mejor improvisar que definir actuaciones, y lo que es peor, tenemos una clase política que es la mejor definición de las aseveraciones de Fiedler y Peter.