Wednesday, October 31, 2007

Formación y empleo

Dice la Consellería de Educación que el 80% de los alumnos titulados en Formación Profesional encuentra un trabajo más estable y con mejor retribución que otros estudiantes con distintos perfiles formativos, incluido el universitario.

Esta rápida transición del sistema educativo al mundo del trabajo indica que hay una convergencia entre los programas de enseñanza y la formación específica que necesita el mercado laboral. Los ciclos formativos que se imparten en planes de estudios cortos son del agrado de los alumnos y satisfacen a las empresas porque transmiten los conocimientos y habilidades, el "saber hacer" que requiere el sistema productivo. Por eso, en muchos ciclos la demanda de titulados supera con creces a la oferta.

Sin embargo, este pleno empleo de los titulados en Formación Profesional no cubre las necesidades de las empresas gallegas porque cerca de la mitad no encuentran trabajadores con formación adecuada y con frecuencia tienen dificultades incluso para encontrar mano de obra sin preparación, según el Índice de Confianza Empresarial elaborado por el Instituto Galego de Estatística. Un problema que afecta a muchos sectores, que suplen la falta de trabajadores nativos con los inmigrantes que la Xunta ayuda a formar.

¿Por qué faltan profesionales cualificados? Porque en Galicia, pese a la fuerte demanda de los titulados en FP y contrariamente a lo que ocurre en comunidades más ricas, tan sólo el 8,3% de los estudiantes que concluyen la ESO se inclinan por sus ciclos formativos, probablemente porque esta enseñanza sigue teniendo una baja valoración social.

Y falta mano de obra, especializada y sin preparación, porque la crisis demográfica se agrava por la persistencia de la emigración de brazos jóvenes, con y sin títulos, que se van huyendo de los contratos precarios, de los salarios bajos y de las duras condiciones de ofertas de empleo que con frecuencia se aprovechan de situaciones de necesidad.

Por eso, para tener trabajadores jóvenes y cualificados, además de potenciar los estudios de FP habrá que mejorar la oferta laboral con empleo de más calidad.

Wednesday, October 24, 2007

Las listas de espera

Siempre fueron asunto recurrente para todos los políticos y con guión parecido. Cuando están en el Gobierno dicen que el objetivo es su reducción o eliminación. En la oposición hablan de maquillaje o de fracaso gubernamental por su aumento considerable.

Los datos dados a conocer la semana pasada demuestran una vez más que, día arriba día abajo, el tiempo de espera para ser atendido en consultas o cirugía es el mismo que hace un año, parecido al de las cuatro legislaturas anteriores y sensiblemente mayor si nos remontamos al gobierno de la UCD. Las causas también son las de siempre: vacaciones de verano, envejecimiento de la población, mayor demanda de asistencia, cierre temporal de quirófanos y obligado desvío de pacientes a centros concertados, falta de personal. Las consecuencias: 252.000 personas pendientes de primeras consultas durante 84 días y más de 35.000 personas pendientes de una operación durante 106 días.

Pero yo juraría que las cifras que se dan de pacientes en listas de espera no son reales. Porque en cuestiones de salud, quien más quien menos -los políticos también- va resolviendo sus patologías severas o benignas ya sea acudiendo a urgencias, a través de un amigo o conocido que abre la puerta de las consultas, o simplemente aguardando que el tiempo resuelva el problema. Porque si hubiera tantos enfermos esperando por una consulta, se estaría generando una revuelta social justificada.

Una segunda reflexión: después de tantos años de gestión de la sanidad en Galicia, una de dos: o el problema de las listas de espera no tiene solución o los responsables anteriores y estos la buscaron por caminos equivocados. Y si persisten en aplicar este modelo de gestión, mejor rezar: "Virgencita, que me quede como estoy", porque una versión libre de la ley de Murphy dice que "cualquier situación por muy mala que sea tiene tendencia a empeorar y, de hecho, empeora".

Aún así, la espera para consultas y cirugía existe y reducirla debe seguir siendo objetivo de los gestores sanitarios que habrán de manejar alternativas de solución más creativas para obtener mejores resultados.

Thursday, October 18, 2007

Decíamos ayer...

Leo con fruición un artículo de hace ya muchas semanas, en el que no había podido detenerme hasta el momento. En él se asoman las palabras del viejo profesor Vidal Beneyto, uno de los descubrimientos que hice nada más aterrizar en la universidad madrileña del posfranquismo, a propósito de la entrevista a Fraga que publicó María Antonia Iglesias en El País este pasado mes de agosto.

En la entrevista se observa un político en sus últimos años, justificando lo injustificable y obsesionado por sus propios principios. La primera lección que enseña el transcurso del tiempo es la relatividad de las propias creencias: nadie, ni siquiera los científicos, han podido mantener sus ideas sin que otro viniera detrás precisándole los conceptos.

Todo el mundo tiene su época, y la de don Manuel está finiquitada. Ni su pensamiento refleja el pensamiento de la sociedad actual ni su presencia actual en el escenario político responde a una necesidad real. Todo lo contrario: posiblemente su aportación sea más una rémora que un beneficio para un partido que vemos alejado del ciudadano de a pie. Fraga mantiene su tesis de que la responsabilidad de la Guerra Civil hay que achacársela a los políticos de la Segunda República. No vamos a retomar la Historia, sino el sentido común que los años no acrecientan: a estas alturas, no tiene sentido lavarse las manos como Pilatos, o como esos niños “trasnos” que, después de hacer una gamberrada, levantan las manos con ojos de querubín y gritan “yo no fui”.

Si es criticable en muchos aspectos, es cierto que, como todo hombre, tiene ideas realmente útiles y que firmaríamos cualquiera. Por ejemplo, la eterna querencia española por repensar valores, cuando realmente no hay nada que repensar y los valores universales que recoge nuestra Constitución son los valores que existen en cualquier constitución democrática. Es cierto que esos valores no son, como dice el ex presidente, los “valores esenciales de España”. Se trata de valores universales del hombre y no de ninguna nacionalidad concreta. La dignidad, la justicia, la pluralidad... no tienen nacionalidades.

Comulgo en otro aspecto: Creo que primero es la reforma constitucional y luego la revisión estatutaria. Hacerlo al revés supone crear enormes tensiones jurídicas que no vienen al cuento, y que se trasladan al ciudadano como problemas puramente políticos, ajenos a sus inquietudes (consúltense los resultados electorales de los referendos andaluz y catalán últimos y los resultados del de ratificación de la CE en 1978, que algunos aún discuten). De ahí la ausencia de los ciudadanos en las urnas. Personalmente, pienso que también ha sido un enorme error de Zapatero, y que la situación política actual es más producto de la confluencia de una clase política mediocre que de auténticos estadistas.

Wednesday, October 17, 2007

Saltan las alarmas

Hace unos años las salidas nocturnas comenzaban antes de la medianoche y en las discotecas dejaba de sonar la música a las tres de la mañana, que era la hora establecida del fin de fiesta: la hora de marchar a casa, ver amanecer o rematar la juerga en el entrañable Calatrava, los que se divertían en Santiago. Aquel horario no traumatizó a la juventud, que supo divertirse civilizadamente.

Pero el horario establecido se fue alargando con la permisividad oficial hasta llegar a la actual "barra libre" que retrasa la salida a la calle casi hasta que cantan los gallos y el fin de fiesta hasta bien entrada la mañana. No estaba previsto que la juerga de los mocitos dejara un saldo tan negativo: insomnio de los vecinos, toneladas de basura y suciedad, mobiliario urbano destrozado, peleas y más de un coma etílico, algún embarazo no deseado y muchos accidentes de tráfico. En definitiva, una alteración de la normal convivencia, entendida como respeto a la ciudad y a quienes viven en ella que, siendo importante, no es la peor consecuencia del botellón, porque entraña más gravedad el consumo de alcohol que emborracha a muchos jóvenes y deja a una "generación tocada" que en el futuro puede pagar sus excesos juveniles.

Por eso las concentraciones de las noches de los jueves, viernes y sábados se han convertido ahora en un importante problema social que preocupa a todos: desborda a los concellos que antes abdicaron de su obligación de establecer y hacer cumplir las normas; alarma a los padres que hicieron dejación de sus funciones educativas; irrita a los vecinos, las víctimas que no pueden descansar, y embadurna y deteriora a las ciudades que pagan las consecuencias de la falta de educación.

Tras el macrobotellón solemne del Pilar, saltan todas las alarmas y se buscan soluciones apresuradas para un fenómeno descontrolado. Los concellos, los primeros en hacer dejación de funciones, hablan de medidas de choque y hasta buscan soluciones pintorescas. Tarde piaches, porque después de tanta dejadez, el problema parece no tener solución y si la tiene, se está buscando por caminos equivocados.

Sunday, October 14, 2007

Profesores universitarios

Impresionado por la valentía de su autor y fascinado por su claridad. Les propongo que lean el prólogo de un profesor de Derecho Penal, Alfonso Serrano, a su texto “Derecho Penal. Parte especial”, edición de este mismo año en la editorial Dykinson. Busquen en alguna biblioteca el grueso texto y deténganse atentamente en esas páginas que siempre saltamos por innecesarias.

El prólogo es una auténtica carga de profundidad contra el sistema de elección de profesores en la Universidad española, que no asegura en absoluto su calidad ni –y eso es más grave- tampoco su objetividad. El profesor Serrano lo define como el sistema más corrupto entre los corruptos. Gravísima acusación que circula en las manos de sus lectores cuando menos, miles de alumnos de la Universidad Nacional de Educación a Distancia que utilizan este texto para preparar la asignatura.

La acusación, sin embargo, es creíble, por su fuente, y contrastable, por los ejemplos expuestos. Pero también porque muchos sabemos que la transparencia no es una virtud de los sistemas de elección del profesorado en nuestra Universidad. Como sabemos que no todos los que imparten asignaturas son especialistas del área de conocimiento que explican o cuya silla ocupan, y que a menudo florecen otros criterios a la de hora de elegir a la persona idónea para la materia formativa concreta.

En la Universidad existen grandes profesores, capaces, dignos y ejemplares en su maestría, dedicación y buen hacer, pero también bastante mediocridad que apenas merecería dos o tres jornadas de enseñanza, jamás un curso lectivo. Si a menudo achacamos a los estudiantes su deficiente formación cuando llegan al recinto universitario, también es cierto que no es digno de alabanza todo cuanto nos encontramos en él.



Wednesday, October 10, 2007

La comisión de investigación

No estuve entre los afortunados visitantes de las obras de la Ciudad de la Cultura y por tanto ni tengo una idea clara de las dimensiones reales del proyecto, ni puedo glosar su belleza o teorizar sobre sus posibles utilidades culturales.

Se dice que en el Monte Gaiás habrá un conjunto de edificios estéticamente excelentes avalados por el prestigio del arquitecto, que además de "proyecto de Estado" va a ser como una imagen de marca, un nuevo icono, que se suma a los muchos atractivos que tiene Galicia.

Estaríamos, por tanto, ante un nuevo símbolo "para ser contemplado, porque esa es la función más noble de los objetos", como sostiene un personaje creado por Unamuno, que prolongaría en el exterior la imagen de Galicia. Si fuera así, seguramente los beneficios de retorno que obtendría la comunidad justificarían en parte los enormes recursos consumidos, la inversión que aún requiere el proyecto hasta su conclusión y el impacto económico permanente que tendrá su mantenimiento en el presupuesto.

Pero, la sola cuestión estética genera muchas dudas y en tiempos tan pragmáticos la gran pregunta, que no supieron responder los sabios reunidos por la Consellería, es para qué sirve la Ciudad de la Cultura, qué beneficios va a aportar a la cultura gallega. Una segunda cuestión es ver si es económicamente sostenible. Ya se sabe que "el país puede con todo", pero la referencia debe ser la disponibilidad de recursos escasos y la necesidad de aplicarlos a muchos fines alternativos.

Por eso, ante dudas tan severas bienvenida sea la comisión de investigación, que visitó ayer el Monte Gaiás. Debería aportar potentes rayos de luz que aclaren el pasado de un complejo concebido e iniciado con una ligereza espectacular, cuyas irregularidades ya señaló el Consello de Contas, y que definan su función cultural futura y viabilidad económica. Para ahuyentar el temor de que se esté engendrando un monstruo económicamente insostenible y tan poco útil como el Pasatiempo de Betanzos. Pero los precedentes indican que en la Comisión predominará la disputa partidaria sobre el afán clarificador.

Thursday, October 04, 2007

Renta Básica de Ciudadanía

La Renta Básica de Ciudadanía es el invento de Esquerra Republicana de Catalunya e Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds que acaba de ser derrotada en el Parlamento. Una propuesta "universal e incondicionada", leo con asombro, “un sueldo que cobrarían todos los ciudadanos -niños, adultos y ancianos, lo necesiten o no, sean pobres o millonarios, quieran trabajar o no- y que pagaría el Estado con el dinero de todos los contribuyentes” (El País). La cuadratura del círculo: pagamos los impuestos, y nos los devuelven en forma de Renta Básica de Ciudadanía, eso sí, a todos por igual, para que no haya diferencias entre pobres y ricos, hombres y mujeres, niños y mayores, blancos y negros...

Si sólo fuéramos tres los españoles sobre la piel de toro, y uno ganara 100 y pagara 30; un segundo ganase 40 y pagase 6, y otro holgase a sus anchas o no tuviera la suerte de haber encontrado empleo, con lo que ni cobraría ni pagaría, podríamos acordar una Renta Básica de Ciudadanía, cubiertas todas las restantes necesidades, de 12 a cada uno de los tres, es decir, los 36 que teníamos de ingresos totales como Estado.

Con esto, el rico y poderoso pagaría realmente 18; el segundo ganaría 7, con lo que sus ingresos reales serían 47, y el tercero ganaría los 12 que le pagamos, es decir, le asignamos una pensión no contributiva por importe de 12 y, a partir de ese momento, se pensará si le compensa trabajar para ganar los 28 que le faltan hasta los 40 del segundo que se deja el callo en la obra o en la oficina. Asimismo, si yo gano mucho, pero tengo bastantes hijos (con las consiguientes desgravaciones y mayores oportunidades en otros órdenes), podría suceder incluso que me viera beneficiado porque también ingresaría su parte cada uno de mis hijos.

Evidentemente, la casuística se elevaría hasta los casos más insólitos, pero básicamente sería eso: detraer menos impuestos de quien puede pagar más para incentivar las conductas más ociosas de la sociedad, llamando en muchos casos Renta Básica de Ciudadanía a lo que serían meras pensiones. Podría suceder de hecho que las necesidades de financiación fueran tan altas que no habría recaudación suficiente para cubrirlas. De hecho, el socialista Miguel Millán la cifró en 310.000 millones de euros al año, más de lo que ingresarán las arcas públicas en 2008. Le sobró cualquier comentario por ocioso.

Y mientras, los nuevos profetas del bienestar se hinchan de orgullo y hablan de la solución a la pobreza, de que sedaría la independencia de los hijos frente a los padres. Han descubierto la solución a todos nuestros males. ¡Bendita inocencia!

Wednesday, October 03, 2007

El tren de cercanías

En agosto publicó El Correo Gallego un reportaje sobre la duración de viaje en tren entre las ciudades gallegas conectadas por “camiños de ferro”: hora y media de A Coruña a Ferrol; más de una hora de A Coruña a Santiago; cerca de dos horas de A Coruña a Lugo o de Santiago a Ourense y en torno a tres horas de A Coruña a Vigo.

Una barbaridad, pero estos son nuestros “trenes de cercanías”, que en RENFE llaman de media distancia, que parecen concebidos más para contemplar el paisaje que para desplazarse entre las ciudades por razones profesionales o de negocios.

Lo cierto es que siempre hemos puesto los ojos en las grandes infraestructuras ferroviarias, tan deseadas y tan necesarias para catapultar a Galicia al exterior con la alta velocidad, y nos hemos olvidado del transporte doméstico en trenes interiores, mucho más importante para la mayoría de ciudadanos que seguramente jamás viajarán en AVE, pero necesitan desplazarse con frecuencia entre ciudades y poblaciones cercanas.

Por eso es una buena noticia que sus señorías vuelvan ahora la vista a los intercity y al tren de cercanías. Lo exige el PP y el Gobierno, por boca del presidente, anuncia gestiones inmediatas para impulsarlo, enmarcado dentro del Plan Integral de Trasporte de Galicia que pretende ofrecer al país el servicio de transporte público que necesita y demanda.

No va a ser un objetivo fácil de alcanzar porque -todo a un tiempo- hay que poner en marcha trenes en doble vía, generar una nueva cultura para captar usuarios e implantar en las urbes otro modelo de transporte lanzadera desde las estaciones a los puntos clave de cada ciudad y viceversa. Pero es vital para el país, porque unas buenas líneas de ferrocarril vertebran el territorio, alivian las carreteras sobrecargadas de tráfico y disminuyen la alta siniestralidad.

Solo falta que lo tomen en serio. Para que al menos tengamos una red gallega de trenes regulares en horarios y competitivos en rapidez y tarifas, que es más gratificante que seguir de brazos cruzados esperando la alta velocidad que no llega. Ni es seguro que llegue el comprometido 2012.