Wednesday, December 26, 2007

Aires de fiesta

Con la cena de Nochebuena y la comida de Navidad superamos ya el primer asalto de las celebraciones navideñas que dieron comienzo oficiosamente cuando las cálidas voces de los niños de San Ildefonso cantaban la lotería, que sigue marcando el comienzo de todas las fiestas.

Son estos unos días de común callejeo, de prisas generalizadas a golpe de empujones y toque de bocinas, de grandes derroches colectivos e individuales y de esa costumbre tan generalizada que tiene su genuina expresión en los deseos de paz y felicidad.

Pese a las prisas, a veces para llegar a ninguna parte, la Navidad nos brinda una magnífica oportunidad para el sosiego en medio del trepidante ritmo de esta época convulsionada por cambios permanentes y acelerados. Porque estos días nos convidan a liberarnos de preocupaciones e inquietudes, de tristezas y angustias, a olvidar tantos asuntos pendientes para sumarnos a la alegría general.

El poeta lucense Noriega Varela supo expresar en pocas palabras el contenido y alcance de estos días de Nadal en Galicia: "Nos petruciales escanos folguémonos tras do lume, que ó cabo de centos de anos, non hai outra festa, paisanos, de máis suave perfume".

Es el suave perfume de unas fiestas arraigadas y participativas, que propician las relaciones personales y acentúan vínculos familiares, lazos de vecindad y amistad que tan bien simbolizaban aquellas reuniones y tertulias "tras do lume" en torno a la vieja lareira, hoy casi desaparecidas.

La Navidad, religiosa o laica, sostiene y sintetiza nuestra civilización. Ella alimenta el edificio de nuestra cultura colectiva de viejas tradiciones y arraigadas costumbres, de recuerdos y ausencias. En días tan intensos renace el entusiasmo para seguir caminando y contemplando la hermosura de la vida, de las cosas, el descanso o el trabajo.

Pudiera parecer que tanta ternura enlatada nos hace entrar en el trance de una gran enajenación mental individual y colectiva. Pero estas fiestas navideñas más bien nos brindan la oportunidad de establecer una tregua, tan necesaria frente a la realidad prosaica. Si no existieran, habría que inventarlas.

Wednesday, December 19, 2007

La cesta de la compra

Allá por los 60, cuando la Iglesia buscaba su aggiornamento con reformas litúrgicas y adaptaciones doctrinales, el médico y humorista Antonio Tomé, Atomé, publicaba una viñeta en un periódico regional en la que aparecía un grupo de mujeres saliendo de la iglesia y una de ellas decía a sus compañeras de rezos: "Ai!, miñas filliñas, é tal a carestía da vida que agora solo se pode ganar unha indulxencia".

Pues parafraseando a Atomé, es tal la desbocada subida de los precios que quienes van a diario a la compra constatan que llevan a casa "menos carro" por el mismo dinero. Dicen los que siguen el día a día de las plazas de abastos que la misma compra cuesta 200 euros más al mes que hace un año. Hasta los combustibles son más caros en Galicia y ya verán lo que nos espera desde el 1 de enero.

El alza desmedida de los precios se ceba con especial virulencia en los productos de primera necesidad y afecta a todos, pero castiga sobre todo a las rentas más bajas. Y ya se sabe que en Galicia se perciben las pensiones y los salarios más bajos de España.

Los expertos analizan este fenómeno complejo y presagian tiempos peores: desaceleración de la actividad económica, pérdida de la competitividad, caída del consumo, más paro... Un horizonte cargado de incertidumbre, con amenazas de recesión impensables en esta sociedad globalizada, relajada hasta la crisis de las hipotecas.

¿Otras consecuencias? Según el INE, el 23 % de la población gallega anda por debajo del umbral de la pobreza, un tercio dice no tener capacidad de afrontar imprevistos y aumenta el número de familias que llegan a fin de mes con muchas dificultades.

Es lo que hay en vísperas de Navidad. Doctores tienen los gobiernos que sabrán reconducir la situación y, aunque no hay recetas mágicas, parece claro que la cesta de la compra no se encarece porque "aún no hemos interiorizado el euro", y el remedio tampoco vendrá con "más mercado", como sostienen algunos economistas. Menos mal que por aquí aún quedan aldeas, que vienen siendo la despensa generosa de numerosos hogares urbanos.

Tuesday, December 18, 2007

Los profesores

Hace meses el texto de una página publicitaria de la Consellería de Educación relacionaba una serie de logros de este departamento, tales como la gratuidad de los libros, las mejoras en los comedores, el acompañante en el transporte, las dotaciones informáticas y otras mejoras que enriquecen el contexto educativo y dan una mayor calidad a la enseñanza. En esa página, ni una sola referencia al profesorado, que sólo es asunto recurrente cuando aparece algún problema.

Como ahora con el Informe PISA, que constata el retroceso de nuestro modelo de educación. Sostienen los expertos que este informe, además de medir la preparación de los escolares, evalúa a todos los que tienen competencias educativas: al Estado, a los padres y a los profesores, es decir, al conjunto del sistema.

Por lo que respecta a los docentes, cuando apareció aquella página la responsable del Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP) de una de nuestras universidades declaraba que "la formación del personal de instituto es ahora la misma que hace treinta años" porque el viejo CAP que da acceso a la docencia está obsoleto y es ineficaz para capacitar al profesorado.

Pues con estos mimbres hay que hacer el cesto para corregir el varapalo de PISA que, además de reformas estructurales o de contenidos, requiere mirar a los profesores, velar por su motivación y facilitarles formación permanente en técnicas pedagógicas, en tecnologías, en la resolución del conflicto y otras cuestiones, para que enseñen con seguridad y garantía de éxito. Es curioso que a este capítulo de la formación la Consellería destina este año la exigua cantidad de 4 millones de un presupuesto de 2.287 millones.

Los profesores se debaten entre la ilusión vocacional y el desánimo de quien sabe que no cuenta con el aprecio de la administración ni de la sociedad, que a veces hasta les agreden, y necesitan que su función sea reconocida y potenciada. Es lo que hacen en Finlandia, donde cuidan con esmero a estos "funcionarios de la sociedad" que estarán siempre en el centro del proceso educativo. Por eso aquel país es el paradigma del éxito escolar en PISA.

Wednesday, December 05, 2007

Jóvenes talentos

Publicó el BOE la relación de universitarios distinguidos con el premio fin de carrera en el curso 2005-2006. De ellos, 32 estudiaron en el Sistema Universitario Gallego, cifra que supera la media que correspondería a Galicia entre las 17 autonomías, lo que prueba que la enseñanza en nuestras universidades está a la altura de las doctas instituciones de otras comunidades.

Satisface saber que en los premiados, y en muchos otros universitarios, tenemos a un numeroso grupo de jóvenes talentos, estudiosos e intelectualmente inquietos. A veces las noticias negativas sobre los desmanes de un sector minoritario de la juventud que estudia poco, carece de espíritu crítico o se divierte en el botellón no nos dejan ver a ese otro sector mayoritario que aprovecha su paso por la universidad, y en su estancia en las aulas sabe conjugar la constancia en el estudio con la adecuada dosis de diversión liberadora de energías.

Tienen mucho mérito estos jóvenes premiados. Porque la sociedad y el propio sistema no son un ejemplo generador de motivación y estímulo a los buenos alumnos para que se sobrepongan a la mediocridad reinante y a la cultura de la poca exigencia. Con la perseverancia en el estudio más allá del día anterior al examen han obtenido un expediente brillante que ahora reconoce el Ministerio de Educación.

Hasta aquí las alegrías. Porque las penas llegan con la certeza de que gran parte de estos jóvenes premiados y muchos otros titulados con brillantes expedientes, que han cumplido con la sociedad, tendrán que emigrar de esta Galicia que es como un "campo laboral limitado", incapaz de acoger a sus jóvenes talentos en el mercado de trabajo. Ellos presumen con razón de expediente, pero lamentan su poco peso para acceder al empleo. Perdemos muchas cabezas y bien equipadas. Y perdemos los recursos que el sistema educativo destinó a su formación, que no revierten en la sociedad gallega porque se van con su caudal de conocimientos a producir en otras economías. Al menos, esta emigración debería contar como la aportación gallega a la cuota de solidaridad interregional.

Wednesday, November 28, 2007

Vuelva usted mañana

Descubierta la trama de corrupción de funcionarios en el Ayuntamiento de Madrid, un periódico de alcance nacional preguntaba a sus lectores: ¿Crees que la corrupción está presente en los ayuntamientos de toda España o lo sucedido en Madrid es un hecho aislado? Los resultados son demoledores: el 93% cree que la corrupción está instalada en todo el ámbito municipal.

No se puede generalizar. Hay miles de funcionarios y la inmensa mayoría son trabajadores honrados que cumplen con su función y desempeñan con eficiencia sus puestos de trabajo. Lo ocurrido en Madrid es un caso concreto que afecta a un número muy reducido de funcionarios municipales.

Pero no estoy tan seguro de que todos los funcionarios sean diligentes en el servicio al ciudadano. Porque son numerosos los expedientes que duermen un sueño casi eterno en el limbo de los cajones por la negligencia de muchos empleados públicos instalados en la cultura del “vuelva usted mañana”. Es peor aún la desidia de la administración, incapaz de dar certeza jurídica al ciudadano con una normativa que defina los tiempos para “mover” los papeles y resolver en plazo razonable los trámites administrativos. Este vacío normativo y la falta de control son los culpables de la inmensa mayoría de las actuaciones funcionariales arbitrarias.

A veces parece que algunos funcionarios -y sus jefes los políticos- con empleo vitalicio y confortable y sueldo generoso, están por encima de la economía real. Quizá por eso no son conscientes de que la tardanza en tramitar un expediente pone en grave riesgo la supervivencia de muchos negocios y empresas que no pueden soportar nuevas cargas financieras para hacer frente al objetivo de producir bienes o prestar de servicios.

¿Justifica el mal funcionamiento de la administración las prácticas corruptas? De ninguna manera. Tanto el empresario que paga como el funcionario que cobra cometen infracciones de igual gravedad. Pero entre ambos, merece más comprensión el empresario que, desamparado y sin seguridad administrativa, “compra” un papel para evitar la ruina de su negocio y sobrevivir en el mercado.

Wednesday, November 21, 2007

A costa esquecida

Yo no sé si están saldadas todas las cuentas del Prestige, pero cinco años después, más importante que buscar culpabilidades, que las hubo, es sentirnos orgullosos de las gentes del mar y de los miles de voluntarios que han limpiado el chapapote de los arenales; de la naturaleza que ha echado el resto en toda la costa, que reluce de nuevo, y parece que también de la Administración que indemnizó a los afectados.

La cuestión ahora es saber si estamos más preparados, con más medios técnicos y mejores políticos, ante una nueva catástrofe que puede ocurrir si algo tan natural como una tempestad coincide en el tiempo con chatarra flotante navegando sin controles internacionales frente a nuestra costa. La duda es razonable.

La segunda cuestión es saldar la deuda contraída con A Costa da Morte, una comarca que tradicionalmente estuvo abandonada y sola, con sus temporales y sus naufragios. En los últimos años quedó al margen del eje atlántico del desarrollo y ahora se está desangrando: pierde población, sigue padeciendo la emigración y más de un tercio de su población activa está ocupada en sectores en recesión -construcción, pesca, textil- con la amenaza de perder sus empleos.

Con este panorama, Muxía, la capital de esta "costa esquecida" acogió el Consello de la Xunta que en el aniversario del Prestige confirmó el Plan para revitalizar la comarca. Una gran arteria de comunicación, el parador, actuaciones portuarias, suelo industrial y captación de proyectos empresariales y empleo son algunas acciones para convertir esta zona aislada en "puerta de Europa". Solo faltó un poco de concreción sobre el Plan Acuícola que un grupo de manifestantes, probablemente desde el empleo fijo y el salario asegurado, rechazan espantando a empresas que podrían reportar trabajo para la comarca.

Es vital que el Plan da Costa da Morte, ya presentado en 2006, alcance el objetivo de dinamizarla. Porque si no es así, la vía de alta capacidad, la actuación estrella, más que para vertebrarla sólo va a servir para que los marineros y emigrantes lleguen antes a sus casas cuando vuelvan de vacaciones.

Tuesday, November 20, 2007

Normalización lingüística

Los gallegos no estamos adornados con el don de lenguas y el esfuerzo y la constancia en aprenderlas tampoco son nuestras principales virtudes. Pero hay excepciones. A don Benito Estivada, que había asistido pocos años a la escuela de su aldea, le llevó la emigración a Inglaterra. Recién llegado se entendía por señas pero como la necesidad obliga, cada día lograba aprender algunas palabras y tras dos años de estancia en Londres consiguió entender y hacerse entender con soltura con los nativos. Por eso ahora sostiene que algo debe fallar en el sistema educativo para que sus nietos, después de tantos cursos estudiando inglés, no alcancen siquiera un nivel de conversación aceptable.

Pero parece que algo está cambiando en la escuela. La anticipación a los 6 años de la enseñanza del idioma extranjero, la contratación de profesorado competente, las becas para estancias en Inglaterra, Francia e Irlanda y hasta el aprovechamiento de las sinergias de los Erasmus para que conversen con los alumnos de primaria en sus lenguas nativas son nuevas iniciativas para lograr la “inmersión lingüística” que persigue la Xunta, que quiere un “modelo educativo multilingüistico para Galicia”, según dijo el presidente en la inauguración de la Escuela Oficial de Idiomas de Vilagarcía la semana pasada. El objetivo es que los estudiantes alcancen la competencia básica en idioma extranjero, que es el inglés para la mayoría: mantener una conversación informal, entender la explicación de un profesor o desenvolverse para pedir un menú.

Los gallegos jugamos con la ventaja de tener dos lenguas “maternas” que nos comunican con medio mundo y el conocimiento del inglés nos introduce en el otro medio. Que el Gobierno impulse su aprendizaje confirma que el cambio se manifiesta también con esta virtuosa “normalización lingüística” tan necesaria porque capacita a los estudiantes, nutre a las empresas de trabajadores plurilingües que necesitan para comunicarse en el mercado global y catapulta a Galicia a la modernidad.

Ojalá que no se quede en simple declaración de intenciones. That is the question.

Wednesday, November 07, 2007

Una amenaza severa

El largo puente festivo restó efectivos en las calles y plazas que ahora figuran en las rutas de la movida y el botellón. Aún así, fueron llegando oleadas de jóvenes que en unos casos se acomodaban en los establecimientos y en otros llevaban acopio de envases para disfrutar de la noche al aire libre y beber combinados de más calidad y a menor precio que los que les ofrecen en los negocios convencionales. Cerca ya del amanecer se generó un ambiente de mucho ruido con algunas broncas y varios mareos, consecuencia del consumo de alcohol como forma de relación y diversión.

Es cierto que el alcohol no es exclusivo de las noches de movida o botellón. Un reciente informe de la Xunta concluye que un 45,8% de menores entre 12 y 18 años consume alcohol al menos una vez al mes y entre los 19 y 24 años el porcentaje de bebedores alcanza el 65,4%. Pero su ingesta es la peor consecuencia de esta forma de diversión, según una de las conclusiones del Congreso Luso-Galaico sobre Drogodependencias que constata que, además de alcohol, el 30% de los jóvenes también consume otras sustancias. Dicen los psicólogos que estos excesos juveniles pueden dejar efectos nocivos en el organismo que con los años se manifiestan en forma de alcoholismo y otras enfermedades.

Algunas secuelas ya están ahí: los hospitales atienden intoxicaciones etílicas y Protección Civil de Vigo traslada a sus casas a jóvenes borrachos; en la misma ciudad Alecrín denunció varios casos de agresiones sexuales y son frecuentes los accidentes de tráfico con muertes y lesiones graves.

Mientras esto sucede cada semana, parece que todos -padres, concellos, sociedad- miramos para otro lado, más preocupados por los ruidos que impiden el descanso vecinal, que también es un derecho que hay que proteger, o la basura acumulada, que por analizar el botellón como "un problema de salud" que deja tocados a muchos jóvenes, que son los recambios que mañana han de dirigir la sociedad.

Unos beben precozmente y otros emigran, dos sangrías que se llevan a una parte importante de la juventud. Esta es la verdadera amenaza que puede romper el país.

Wednesday, October 31, 2007

Formación y empleo

Dice la Consellería de Educación que el 80% de los alumnos titulados en Formación Profesional encuentra un trabajo más estable y con mejor retribución que otros estudiantes con distintos perfiles formativos, incluido el universitario.

Esta rápida transición del sistema educativo al mundo del trabajo indica que hay una convergencia entre los programas de enseñanza y la formación específica que necesita el mercado laboral. Los ciclos formativos que se imparten en planes de estudios cortos son del agrado de los alumnos y satisfacen a las empresas porque transmiten los conocimientos y habilidades, el "saber hacer" que requiere el sistema productivo. Por eso, en muchos ciclos la demanda de titulados supera con creces a la oferta.

Sin embargo, este pleno empleo de los titulados en Formación Profesional no cubre las necesidades de las empresas gallegas porque cerca de la mitad no encuentran trabajadores con formación adecuada y con frecuencia tienen dificultades incluso para encontrar mano de obra sin preparación, según el Índice de Confianza Empresarial elaborado por el Instituto Galego de Estatística. Un problema que afecta a muchos sectores, que suplen la falta de trabajadores nativos con los inmigrantes que la Xunta ayuda a formar.

¿Por qué faltan profesionales cualificados? Porque en Galicia, pese a la fuerte demanda de los titulados en FP y contrariamente a lo que ocurre en comunidades más ricas, tan sólo el 8,3% de los estudiantes que concluyen la ESO se inclinan por sus ciclos formativos, probablemente porque esta enseñanza sigue teniendo una baja valoración social.

Y falta mano de obra, especializada y sin preparación, porque la crisis demográfica se agrava por la persistencia de la emigración de brazos jóvenes, con y sin títulos, que se van huyendo de los contratos precarios, de los salarios bajos y de las duras condiciones de ofertas de empleo que con frecuencia se aprovechan de situaciones de necesidad.

Por eso, para tener trabajadores jóvenes y cualificados, además de potenciar los estudios de FP habrá que mejorar la oferta laboral con empleo de más calidad.

Wednesday, October 24, 2007

Las listas de espera

Siempre fueron asunto recurrente para todos los políticos y con guión parecido. Cuando están en el Gobierno dicen que el objetivo es su reducción o eliminación. En la oposición hablan de maquillaje o de fracaso gubernamental por su aumento considerable.

Los datos dados a conocer la semana pasada demuestran una vez más que, día arriba día abajo, el tiempo de espera para ser atendido en consultas o cirugía es el mismo que hace un año, parecido al de las cuatro legislaturas anteriores y sensiblemente mayor si nos remontamos al gobierno de la UCD. Las causas también son las de siempre: vacaciones de verano, envejecimiento de la población, mayor demanda de asistencia, cierre temporal de quirófanos y obligado desvío de pacientes a centros concertados, falta de personal. Las consecuencias: 252.000 personas pendientes de primeras consultas durante 84 días y más de 35.000 personas pendientes de una operación durante 106 días.

Pero yo juraría que las cifras que se dan de pacientes en listas de espera no son reales. Porque en cuestiones de salud, quien más quien menos -los políticos también- va resolviendo sus patologías severas o benignas ya sea acudiendo a urgencias, a través de un amigo o conocido que abre la puerta de las consultas, o simplemente aguardando que el tiempo resuelva el problema. Porque si hubiera tantos enfermos esperando por una consulta, se estaría generando una revuelta social justificada.

Una segunda reflexión: después de tantos años de gestión de la sanidad en Galicia, una de dos: o el problema de las listas de espera no tiene solución o los responsables anteriores y estos la buscaron por caminos equivocados. Y si persisten en aplicar este modelo de gestión, mejor rezar: "Virgencita, que me quede como estoy", porque una versión libre de la ley de Murphy dice que "cualquier situación por muy mala que sea tiene tendencia a empeorar y, de hecho, empeora".

Aún así, la espera para consultas y cirugía existe y reducirla debe seguir siendo objetivo de los gestores sanitarios que habrán de manejar alternativas de solución más creativas para obtener mejores resultados.

Thursday, October 18, 2007

Decíamos ayer...

Leo con fruición un artículo de hace ya muchas semanas, en el que no había podido detenerme hasta el momento. En él se asoman las palabras del viejo profesor Vidal Beneyto, uno de los descubrimientos que hice nada más aterrizar en la universidad madrileña del posfranquismo, a propósito de la entrevista a Fraga que publicó María Antonia Iglesias en El País este pasado mes de agosto.

En la entrevista se observa un político en sus últimos años, justificando lo injustificable y obsesionado por sus propios principios. La primera lección que enseña el transcurso del tiempo es la relatividad de las propias creencias: nadie, ni siquiera los científicos, han podido mantener sus ideas sin que otro viniera detrás precisándole los conceptos.

Todo el mundo tiene su época, y la de don Manuel está finiquitada. Ni su pensamiento refleja el pensamiento de la sociedad actual ni su presencia actual en el escenario político responde a una necesidad real. Todo lo contrario: posiblemente su aportación sea más una rémora que un beneficio para un partido que vemos alejado del ciudadano de a pie. Fraga mantiene su tesis de que la responsabilidad de la Guerra Civil hay que achacársela a los políticos de la Segunda República. No vamos a retomar la Historia, sino el sentido común que los años no acrecientan: a estas alturas, no tiene sentido lavarse las manos como Pilatos, o como esos niños “trasnos” que, después de hacer una gamberrada, levantan las manos con ojos de querubín y gritan “yo no fui”.

Si es criticable en muchos aspectos, es cierto que, como todo hombre, tiene ideas realmente útiles y que firmaríamos cualquiera. Por ejemplo, la eterna querencia española por repensar valores, cuando realmente no hay nada que repensar y los valores universales que recoge nuestra Constitución son los valores que existen en cualquier constitución democrática. Es cierto que esos valores no son, como dice el ex presidente, los “valores esenciales de España”. Se trata de valores universales del hombre y no de ninguna nacionalidad concreta. La dignidad, la justicia, la pluralidad... no tienen nacionalidades.

Comulgo en otro aspecto: Creo que primero es la reforma constitucional y luego la revisión estatutaria. Hacerlo al revés supone crear enormes tensiones jurídicas que no vienen al cuento, y que se trasladan al ciudadano como problemas puramente políticos, ajenos a sus inquietudes (consúltense los resultados electorales de los referendos andaluz y catalán últimos y los resultados del de ratificación de la CE en 1978, que algunos aún discuten). De ahí la ausencia de los ciudadanos en las urnas. Personalmente, pienso que también ha sido un enorme error de Zapatero, y que la situación política actual es más producto de la confluencia de una clase política mediocre que de auténticos estadistas.

Wednesday, October 17, 2007

Saltan las alarmas

Hace unos años las salidas nocturnas comenzaban antes de la medianoche y en las discotecas dejaba de sonar la música a las tres de la mañana, que era la hora establecida del fin de fiesta: la hora de marchar a casa, ver amanecer o rematar la juerga en el entrañable Calatrava, los que se divertían en Santiago. Aquel horario no traumatizó a la juventud, que supo divertirse civilizadamente.

Pero el horario establecido se fue alargando con la permisividad oficial hasta llegar a la actual "barra libre" que retrasa la salida a la calle casi hasta que cantan los gallos y el fin de fiesta hasta bien entrada la mañana. No estaba previsto que la juerga de los mocitos dejara un saldo tan negativo: insomnio de los vecinos, toneladas de basura y suciedad, mobiliario urbano destrozado, peleas y más de un coma etílico, algún embarazo no deseado y muchos accidentes de tráfico. En definitiva, una alteración de la normal convivencia, entendida como respeto a la ciudad y a quienes viven en ella que, siendo importante, no es la peor consecuencia del botellón, porque entraña más gravedad el consumo de alcohol que emborracha a muchos jóvenes y deja a una "generación tocada" que en el futuro puede pagar sus excesos juveniles.

Por eso las concentraciones de las noches de los jueves, viernes y sábados se han convertido ahora en un importante problema social que preocupa a todos: desborda a los concellos que antes abdicaron de su obligación de establecer y hacer cumplir las normas; alarma a los padres que hicieron dejación de sus funciones educativas; irrita a los vecinos, las víctimas que no pueden descansar, y embadurna y deteriora a las ciudades que pagan las consecuencias de la falta de educación.

Tras el macrobotellón solemne del Pilar, saltan todas las alarmas y se buscan soluciones apresuradas para un fenómeno descontrolado. Los concellos, los primeros en hacer dejación de funciones, hablan de medidas de choque y hasta buscan soluciones pintorescas. Tarde piaches, porque después de tanta dejadez, el problema parece no tener solución y si la tiene, se está buscando por caminos equivocados.

Sunday, October 14, 2007

Profesores universitarios

Impresionado por la valentía de su autor y fascinado por su claridad. Les propongo que lean el prólogo de un profesor de Derecho Penal, Alfonso Serrano, a su texto “Derecho Penal. Parte especial”, edición de este mismo año en la editorial Dykinson. Busquen en alguna biblioteca el grueso texto y deténganse atentamente en esas páginas que siempre saltamos por innecesarias.

El prólogo es una auténtica carga de profundidad contra el sistema de elección de profesores en la Universidad española, que no asegura en absoluto su calidad ni –y eso es más grave- tampoco su objetividad. El profesor Serrano lo define como el sistema más corrupto entre los corruptos. Gravísima acusación que circula en las manos de sus lectores cuando menos, miles de alumnos de la Universidad Nacional de Educación a Distancia que utilizan este texto para preparar la asignatura.

La acusación, sin embargo, es creíble, por su fuente, y contrastable, por los ejemplos expuestos. Pero también porque muchos sabemos que la transparencia no es una virtud de los sistemas de elección del profesorado en nuestra Universidad. Como sabemos que no todos los que imparten asignaturas son especialistas del área de conocimiento que explican o cuya silla ocupan, y que a menudo florecen otros criterios a la de hora de elegir a la persona idónea para la materia formativa concreta.

En la Universidad existen grandes profesores, capaces, dignos y ejemplares en su maestría, dedicación y buen hacer, pero también bastante mediocridad que apenas merecería dos o tres jornadas de enseñanza, jamás un curso lectivo. Si a menudo achacamos a los estudiantes su deficiente formación cuando llegan al recinto universitario, también es cierto que no es digno de alabanza todo cuanto nos encontramos en él.



Wednesday, October 10, 2007

La comisión de investigación

No estuve entre los afortunados visitantes de las obras de la Ciudad de la Cultura y por tanto ni tengo una idea clara de las dimensiones reales del proyecto, ni puedo glosar su belleza o teorizar sobre sus posibles utilidades culturales.

Se dice que en el Monte Gaiás habrá un conjunto de edificios estéticamente excelentes avalados por el prestigio del arquitecto, que además de "proyecto de Estado" va a ser como una imagen de marca, un nuevo icono, que se suma a los muchos atractivos que tiene Galicia.

Estaríamos, por tanto, ante un nuevo símbolo "para ser contemplado, porque esa es la función más noble de los objetos", como sostiene un personaje creado por Unamuno, que prolongaría en el exterior la imagen de Galicia. Si fuera así, seguramente los beneficios de retorno que obtendría la comunidad justificarían en parte los enormes recursos consumidos, la inversión que aún requiere el proyecto hasta su conclusión y el impacto económico permanente que tendrá su mantenimiento en el presupuesto.

Pero, la sola cuestión estética genera muchas dudas y en tiempos tan pragmáticos la gran pregunta, que no supieron responder los sabios reunidos por la Consellería, es para qué sirve la Ciudad de la Cultura, qué beneficios va a aportar a la cultura gallega. Una segunda cuestión es ver si es económicamente sostenible. Ya se sabe que "el país puede con todo", pero la referencia debe ser la disponibilidad de recursos escasos y la necesidad de aplicarlos a muchos fines alternativos.

Por eso, ante dudas tan severas bienvenida sea la comisión de investigación, que visitó ayer el Monte Gaiás. Debería aportar potentes rayos de luz que aclaren el pasado de un complejo concebido e iniciado con una ligereza espectacular, cuyas irregularidades ya señaló el Consello de Contas, y que definan su función cultural futura y viabilidad económica. Para ahuyentar el temor de que se esté engendrando un monstruo económicamente insostenible y tan poco útil como el Pasatiempo de Betanzos. Pero los precedentes indican que en la Comisión predominará la disputa partidaria sobre el afán clarificador.

Thursday, October 04, 2007

Renta Básica de Ciudadanía

La Renta Básica de Ciudadanía es el invento de Esquerra Republicana de Catalunya e Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds que acaba de ser derrotada en el Parlamento. Una propuesta "universal e incondicionada", leo con asombro, “un sueldo que cobrarían todos los ciudadanos -niños, adultos y ancianos, lo necesiten o no, sean pobres o millonarios, quieran trabajar o no- y que pagaría el Estado con el dinero de todos los contribuyentes” (El País). La cuadratura del círculo: pagamos los impuestos, y nos los devuelven en forma de Renta Básica de Ciudadanía, eso sí, a todos por igual, para que no haya diferencias entre pobres y ricos, hombres y mujeres, niños y mayores, blancos y negros...

Si sólo fuéramos tres los españoles sobre la piel de toro, y uno ganara 100 y pagara 30; un segundo ganase 40 y pagase 6, y otro holgase a sus anchas o no tuviera la suerte de haber encontrado empleo, con lo que ni cobraría ni pagaría, podríamos acordar una Renta Básica de Ciudadanía, cubiertas todas las restantes necesidades, de 12 a cada uno de los tres, es decir, los 36 que teníamos de ingresos totales como Estado.

Con esto, el rico y poderoso pagaría realmente 18; el segundo ganaría 7, con lo que sus ingresos reales serían 47, y el tercero ganaría los 12 que le pagamos, es decir, le asignamos una pensión no contributiva por importe de 12 y, a partir de ese momento, se pensará si le compensa trabajar para ganar los 28 que le faltan hasta los 40 del segundo que se deja el callo en la obra o en la oficina. Asimismo, si yo gano mucho, pero tengo bastantes hijos (con las consiguientes desgravaciones y mayores oportunidades en otros órdenes), podría suceder incluso que me viera beneficiado porque también ingresaría su parte cada uno de mis hijos.

Evidentemente, la casuística se elevaría hasta los casos más insólitos, pero básicamente sería eso: detraer menos impuestos de quien puede pagar más para incentivar las conductas más ociosas de la sociedad, llamando en muchos casos Renta Básica de Ciudadanía a lo que serían meras pensiones. Podría suceder de hecho que las necesidades de financiación fueran tan altas que no habría recaudación suficiente para cubrirlas. De hecho, el socialista Miguel Millán la cifró en 310.000 millones de euros al año, más de lo que ingresarán las arcas públicas en 2008. Le sobró cualquier comentario por ocioso.

Y mientras, los nuevos profetas del bienestar se hinchan de orgullo y hablan de la solución a la pobreza, de que sedaría la independencia de los hijos frente a los padres. Han descubierto la solución a todos nuestros males. ¡Bendita inocencia!

Wednesday, October 03, 2007

El tren de cercanías

En agosto publicó El Correo Gallego un reportaje sobre la duración de viaje en tren entre las ciudades gallegas conectadas por “camiños de ferro”: hora y media de A Coruña a Ferrol; más de una hora de A Coruña a Santiago; cerca de dos horas de A Coruña a Lugo o de Santiago a Ourense y en torno a tres horas de A Coruña a Vigo.

Una barbaridad, pero estos son nuestros “trenes de cercanías”, que en RENFE llaman de media distancia, que parecen concebidos más para contemplar el paisaje que para desplazarse entre las ciudades por razones profesionales o de negocios.

Lo cierto es que siempre hemos puesto los ojos en las grandes infraestructuras ferroviarias, tan deseadas y tan necesarias para catapultar a Galicia al exterior con la alta velocidad, y nos hemos olvidado del transporte doméstico en trenes interiores, mucho más importante para la mayoría de ciudadanos que seguramente jamás viajarán en AVE, pero necesitan desplazarse con frecuencia entre ciudades y poblaciones cercanas.

Por eso es una buena noticia que sus señorías vuelvan ahora la vista a los intercity y al tren de cercanías. Lo exige el PP y el Gobierno, por boca del presidente, anuncia gestiones inmediatas para impulsarlo, enmarcado dentro del Plan Integral de Trasporte de Galicia que pretende ofrecer al país el servicio de transporte público que necesita y demanda.

No va a ser un objetivo fácil de alcanzar porque -todo a un tiempo- hay que poner en marcha trenes en doble vía, generar una nueva cultura para captar usuarios e implantar en las urbes otro modelo de transporte lanzadera desde las estaciones a los puntos clave de cada ciudad y viceversa. Pero es vital para el país, porque unas buenas líneas de ferrocarril vertebran el territorio, alivian las carreteras sobrecargadas de tráfico y disminuyen la alta siniestralidad.

Solo falta que lo tomen en serio. Para que al menos tengamos una red gallega de trenes regulares en horarios y competitivos en rapidez y tarifas, que es más gratificante que seguir de brazos cruzados esperando la alta velocidad que no llega. Ni es seguro que llegue el comprometido 2012.

Wednesday, September 26, 2007

Ourense (y II): Otros desmadres

De Punxín viajamos a Ourense, donde se viven otros desmadres que el diccionario de Seco define como "sobrepasar los límites de lo normal o razonable". Y esto es lo que ocurre o al menos trasciende de la gestión de los políticos en las instituciones local y provincial. En el ayuntamiento, cuatro meses después de las elecciones la Corporación bipartita aún debe estar contando los funcionarios fijos, el personal laboral, los contratados eventuales y los agentes de Desarrollo Local trasvasados por la Diputación, que no caben en la casa consistorial.

Los fijos aumentaron antes de las elecciones con una oposición "de urgencia" convocada por el gobierno anterior que, curiosamente, aprobaron familiares y allegados de dirigentes populares. Seguramente es verdad aquella sentencia de Fraga: "Los hijos de gente preparada están más capacitados". Lo cierto es que el bipartito heredó un concello con las arcas vacías, casi en bancarrota, y lleno de personal para el que no hay cometido ni espacio. Es tan esperpéntico como el que estén en nómina 32 bedeles para hacer recados, 8 técnicos de turismo de los que sólo uno es titulado y 8 porteros para guardar dos puertas. Aquellos políticos merecían algo más que la derrota en las urnas, pero se fueron de rositas.

Las cosas que se cuentan de la Diputación son igual de alucinantes. Además de las contrataciones de familiares y amigos, la oposición habla de funcionarios que no acuden al trabajo y cobran; de marginaciones caprichosas de técnicos solventes; de pelotazo urbanístico por la venta de una finca por un cuarto de su valor o, la última, de la creación de una sociedad urbanística para, según la oposición, "seguir colocando a los afines".

Las crónicas que llegan de la ciudad de As Burgas relatan muchos otros casos que demuestran que ni en la dictadura se gobernaba con tanta desfachatez. Yo no sé qué mal fario persigue a los ourensanos para que una provincia que generó empresarios y profesionales acreditados y cabezas tan claras como Otero, Risco, Xaquín Lourenzo o Casares esté gobernada por políticos tan mediocres e irresponsables.

Friday, September 21, 2007

Vivienda y precios

Cuando se tata de evaluar las medidas gubernamentales, y más cuando se acerca el periodo electoral, la prudencia aconseja siempre esperar y examinar con detenimiento, como merece, todo aquello que se anuncia como grandes logros. El paquete de medidas de la nueva ministra para ayudar a los jóvenes en el acceso a una vivienda, en este caso en alquiler, ha de beneficiarse, pues, de esa virtud no frecuente en demasía. Al menos, mayor prudencia que la que han demostrado los propios protagonistas al anunciar sólo una parte de las medidas con ánimo claramente electoralista, y que, examinadas aisladamente, no dejan de ser medidas pretenciosas e insuficientes. Pretenciosas, por presentarlas como una solución para el problema en esa franja de edad; insuficientes, porque no dejan de ser estímulos para la demanda que, “ceteribus paribus”, conllevan inmediatamente un alza de precios en los alquileres, digan lo que digan.

No existe mejor ejemplo que recurrir a las experiencias pasadas. En este caso, les cuento brevemente lo que pasó con el plan de alquiler de la Xunta, que viví en primera persona. Hace tres años alquilé en mercado libre un apartamento para una hija que se iba a estudiar a Vigo. Se lo alquilé a una sociedad dedicada a esta actividad de arrendamiento de viviendas, que ella misma promovía. El precio, alto, pero acorde con la situación del mercado, que comprobé también deambulando por las calles y los pisos que se ofertaban en aquel momento. Al año siguiente, ya en vigor el plan de la Xunta de ayudas al arrendatario, dejamos el apartamento para alquilar otro mejor comunicado con el campus olívico. En aquel momento supe el efecto de aquellas medidas de boca del mismo que me había alquilado el apartamento, contento por liberarlo: se ayudaba al inquilino, que pagaba menos de lo que yo pagaba, pero también al arrendatario, que había subido el precio en torno al 20%. En consecuencia, quien no se beneficiara de aquel plan debía soportar la inflación descarada de los precios. ¿Qué había pasado?

Incentivar la demanda sin ninguna actuación simultánea sobre la oferta inmobiliaria lleva aparejado inmediatas alzas en los precios, con lo que los loables objetivos pretendidos en un principio se convierten al final en un derroche de recursos públicos. Esta es una denuncia que algunos han empezado a hacer en las tribunas públicas. Por supuesto, el Gobierno se limita a emplazarnos para el lanzamiento del segundo capítulo de su programa. Incluso el diario El País, afín ideológicamente al partido del Gobierno, cuestionó las medidas, y ahora nos sorprendemos de la reacción de la ministra, pidiendo “coherencia” entre la información y la opinión del periódico.

Wednesday, September 19, 2007

Ourense (I): la limpiadora de Punxín

Punxín es un ayuntamiento pequeño de la comarca de O Carballiño en la provincia de Ourense, que dista de la capital unos 17 kilómetros. Según el censo de 2005, cuenta con 942 habitantes, poca población porque también padeció los rigores de la emigración que causó una incesante pérdida de efectivos.

Tradicionalmente gobernado por la derecha, en las últimas municipales las urnas dieron la victoria al Partido Socialista y el primero de su lista accedió a la alcaldía. Un cambio de gobierno esperado y normal, que revitaliza el sistema y fortalece las instituciones.

Pero hete aquí que la primera decisión que tomó el nuevo regidor en el primer día hábil de mandato fue firmar la carta de despido de Ramona Lema, la limpiadora contratada por el Concello que repartía sus quince horas semanales de trabajo entre el propio concello, el colegio público y el centro de salud. Percibía un salario de 296,36 euros.

El Juzgado de lo Social de Ourense que vio la demanda de la trabajadora falló que el despido es nulo y en los fundamentos de la sentencia señala que se ha acreditado la discriminación y vulneración del principio de igualdad porque la única causa de despido es la militancia de la limpiadora en un partido político distinto del que gobierna en Punxín. Por ello, condena al Concello a readmitirla en el mismo puesto y en iguales condiciones.

Tres reflexiones. Primera, envidiar la suerte del Concello de Punxín cuyo problema más importante es el causado por una limpiadora cumplidora y mal pagada, que genera la primera decisión tan contundente de su alcalde.

Segunda: constatar la pervivencia de procederes de la época feudal. Actuación tan genuinamente prepotente y caciquil como esta debería avergonzar a ese regidor del partido de don Pablo Iglesias, que también fue un obrero maltratado.

Tercera: las palabras de Ramona Lema: "Se unha persoa cumpre co seu traballo hai que respectala, non se pode ir asoballando como fixo este home. A sentenza deixa as cousas no seu sitio. É de lei". Una sencilla lección de cómo hay que comportarse con los trabajadores.

Thursday, September 13, 2007

Educar para la Ciudadanía

Una de las cuestiones que desde hace meses viene suscitando un encendido debate político, religioso y mediático es la asignatura Educación para la Ciudadanía.

La nueva disciplina está generando copiosas opiniones, con posturas tan irritadas y contrapuestas que uno tiene la impresión de encontrarse de nuevo ante las dos Españas irreconciliables por esa división ancestral inyectada en vena por nuestros antepasados los iberos. Entrar en la polémica en el espacio de medio folio es una temeridad que asumo para apuntar unas consideraciones.

Cuando asoma la violencia en la familia, en las aulas o en las noches de botellón; cuando es manifiesta la falta de civismo en la vía pública; cuando aparecen brotes de racismo, xenofobia o maltrato; en definitiva, cuando se atenta contra los modales o se contravienen las normas establecidas, todos, absolutamente todos, además de pedir respuestas policiales y judiciales si el caso las requiere, reclamamos el papel de la educación en la transmisión del conjunto de valores que contribuyan a erradicar aquellos comportamientos rechazables.

Pues parece que Educación para la Ciudadanía va en esa línea de inculcar en los escolares una serie de conocimientos necesarios para mejorar sus actitudes y conductas en la vida cotidiana. Los valores éticos, los derechos humanos, los deberes y obligaciones, la justicia y el uso de la libertad, el cuidado del medio, la tolerancia y el respeto a las diferencias, la resolución pacífica de conflictos, la sexualidad y los distintos modelos de familia, son algunos de los contenidos cuyo objetivo es formar personas que ejerzan como ciudadanos de forma responsable y consciente.

Me resisto a creer que sea perverso formar a los jóvenes de hoy en estos valores cívicos, que complementan la educación de los padres. Ahora bien, la clave del éxito de esta asignatura, que es una gran oportunidad para la sociedad, está en encomendar su enseñanza a un profesorado competente y sensato, alejado de cualquier partidismo. Por contra la amenaza radica en que, después de tanta polémica, puede acabar siendo una nueva maría.

Tuesday, September 11, 2007

Legal, pero indecente

Tengo curiosidad por conocer la resolución del Valedor do Pobo sobre el complemento de altos cargos, asunto que él mismo calificó de "muy conflictivo", y sobre el que deberá pronunciarse a instancias de la CIG.

Porque en plena canícula nuestros parlamentarios aprobaron una nueva reforma de la Ley de la Función Pública, cuya novedad más llamativa es la disposición adicional decimoséptima en virtud de la cual todos los funcionarios de carrera con dos años continuados o tres interrumpidos en cargos como director general o superior o en puestos en la Administración pública (alcaldes, presidentes de diputación, diputados) percibirán un complemento de destino de hasta 14.721 euros.

Habitualmente en el Hórreo andan a la greña, pero en esto se produjo el milagro de la unanimidad. Llama especialmente la atención que los dos grupos del Gobierno olvidaron de pronto "el caos administrativo heredado de la situación anterior", así como la declaración programática del Gobierno del cambio que iba a primar la competencia, la capacidad, la transparencia y el mérito.

De nada han servido la indignación de los funcionarios; la denuncia de un sindicato; la protesta del Movemento pola Igualdade do Emprego Público; el rechazo explícito de una alto cargo de la Xunta, honrosa excepción; la perplejidad de la gente, o las decenas de comentarios periodísticos. Será que los calores del estío insensibilizan a los diputados-funcionarios, que se premian a si mismos con un suculento sueldo vitalicio.

Ese Plus funcionarial es más llamativo si se compara con el sueldo mínimo interprofesional de 570,6 euros al mes; con el sueldo medio de los gallegos, que supera en poco los mil euros; con la pensión media que en Galicia es de 563 euros, la más baja de todas las comunidades autónomas, o con que un 64% de las familias tiene dificultades para llegar a fin de mes.

En fin, un premio por los servicios prestados en cargos públicos, ejercidos tantas veces con manifiesta incompetencia. No sé que dirá el Valedor pero para el ciudadano que paga, que no cuestiona su legalidad, es una indecencia y hasta un insulto.

Wednesday, September 05, 2007

Los buenos propósitos

Cuando empieza a desaparecer el bronceado estival son muchos los individuos que padecen ese mal de las sociedades satisfechas que los psicólogos llaman síndrome postvacacional, una especie de alteración anímica que tiene su causa en la ruptura del ritmo vacacional y la brusca incorporación al trabajo. Dejar el chiringuito de la playa o del campo, los amores primerizos o tardíos, los días de relax, descanso prolongado o intensa actividad social trae consigo estos desequilibrios físico-psíquicos que, dicen los expertos, son más acusados en quienes están más insatisfechos de su vida laboral.

Tras tanta felicidad enlatada, decaen los ánimos ante la perspectiva de volver a la rutina y responsabilidad de la vida diaria, que depara el reencuentro con el trabajo desagradable, el jefe impertinente, la hipoteca gravosa y la dificultad para llegar a fin de mes.

Pero en otras personas, parece que aquellas que tienen una vida laboral gratificante, el final del verano provoca un estado anímico positivo capaz de contrarrestar ese "bobo decaimiento" que produce la cercanía del otoño.

Una de sus manifestaciones es la euforia de los buenos propósitos. Después del veraneo quien más quien menos ha sucumbido a la tentación de emprender una serie de actividades y proyectos con las que cree va a conquistar el mundo: un nuevo intento de estudiar inglés, adelgazar esos quilos de más, enfrascarse en nuevas lecturas para subsanar lagunas culturales, trazar un plan de ahorro? Algo de esto deben de saber los empresarios y los expertos en publicidad porque es en estos días cuando aparecen en el mercado numerosas ofertas de productos tan diversos como cursos de idiomas, grandes enciclopedias y obras maestras, recopilaciones musicales, fascículos y coleccionables varios o descuentos especiales en los gimnasios.En septiembre, parece que todo comienza de nuevo y mejor empezar con fuerza y optimismo que, si no garantizan la felicidad, ayudan para ir tirando. Porque acabado el mes de vacaciones, es muy importante gestionar bien la rutina de los once restantes, que es donde vamos a pasar el resto del año.

Tuesday, September 04, 2007

Las cuestionadas diputaciones

Creadas en el siglo XIX como instrumentos de una nueva división territorial que superaba el caos organizativo del antiguo régimen, desde 1835 vienen ejerciendo sus funciones como instituciones muy activas en la prestación de servicios. Pese a su dependencia de la fiscalidad estatal, escaso presupuesto e incapacidad de generar recursos propios, en su haber hay que anotar el desarrollo de una importante red viaria, la implantación de servicios sanitarios y asistenciales, la difusión cultural o el fomento industrial. En tiempos de la dictadura, cuando todos éramos pobres y la mayor parte de los concellos estaban a dos velas, con cierta frecuencia aparecía la mano generosa de la Diputación para levantar un puente, abrir una carretera o arreglar una escuela. No sabría decir si el modelo fue superado por la realidad política, social y económica de Galicia y las diputaciones están agotadas. Debe ser así porque hoy son muy cuestionadas y hasta calificadas de "predemocráticas, nidos de caciquismo, feudo de prácticas clientelares" y otras lindezas. Aunque en la mesa de negociación los socios de Gobierno fueron más comedidos y hablaron de reformarlas para las nuevas exigencias de una administración "de base funcional y urbana", como premisa de partida para su abolición. Ahora, van a gobernar las dos que les han otorgado las urnas tras alcanzar un escrupuloso equilibrio en el reparto de poder. Tienen, pues, el mando en dos provincias y disponen del Diario Oficial en Galicia, que es la situación soñada para emprender reformas desde dentro para adaptarlas a los nuevos tiempos o inventar otras instituciones más cercanas a los ciudadanos, que presten mejores servicios a los concellos y sean más transparentes en su gestión. Estaremos atentos, bien entendido que esperamos algo más que un cambio semántico o una duplicidad de chiringuitos. Pero cabe la posibilidad de que en el horizonte de 2011 se hable de las diputaciones en los mismos términos. Será así si los socios de hoy solo disfrutan del poder haciendo bueno el aforismo de Lampedusa "que todo cambie para que todo siga igual".

Thursday, August 30, 2007

El país se descapitaliza


Agosto es prácticamente inhábil y los sucesos suelen acaparar los mejores espacios en los medios de comunicación. Por eso, tampoco es un buen mes para presentar estudios relevantes porque corren el riesgo de pasar desapercibidos.

Pero hay excepciones. La semana pasada, investigadores de la USC daban a conocer las conclusiones de un estudio, que se pueden reducir a dos: primera, que en Galicia la proporción de personas mayores de sesenta años crece imparablemente y ya se acerca al 30% del total de la población, el doble de hace cuarenta años, por una mayor esperanza de vida, la caída de la natalidad y el rebrote de la emigración.

La segunda conclusión de ese estudio es esa nueva ola emigratoria, el rebrote de un proceso que ahora se ceba con virulencia en la juventud que se ve obligada a emigrar porque en su país solo encuentran subempleos y precariedad laboral con retribuciones de miseria.

Unos, los de menos cualificación profesional se van a allí (Canarias, Baleares?) donde encuentran estabilidad y retribuciones salariales acordes a su formación y esfuerzo en los sectores de la construcción o en la hostelería. Otros, aquellos que han cursado sus estudios con brillantez y están muy bien preparados, se van a las economías pujantes y consolidadas de Madrid, Barcelona y Valencia o a Portugal e Inglaterra (titulados en Ciencias de la Salud), donde son valorados y apreciados.

Ambas conclusiones eran conocidas, pero las cifras son escalofriantes. En los últimos cinco años se fueron unos 69.000 jóvenes con oficio aprendido y estudios universitarios, un drama que descapitaliza al país de su activo más importante, que tendría que ser el recambio biológico para el sistema productivo.

Que nuestras empresas e instituciones dejen marchar a la juventud trabajadora y bien formada puede ser una prueba de que la nuestra es una economía concebida más como un negocio a corto plazo que con el objetivo de permanecer en mercados competitivos. Porque un país incapaz de fijar a su población joven con empleos decentes puede crecer coyunturalmente más que España, pero tiene poco futuro.

Wednesday, August 29, 2007

Nombres propios


Las páginas de los periódicos se tiñen de luto estos días. Arcano indescifrable del destino es que coincidan en el tiempo las muertes de dos hombres que marcaron un periodo muy concreto de mi vida: por un lado, Paco Umbral, a quien descubrí en mis últimos años de bachiller con ansias de plumas y letras, y por otro, al maestro Raymond Barre, aquel en cuyos dos tomos de su “Economía Política” me introduje en los secretos de la economía.

A Paco lo descubrí con la lectura de “El Giocondo”, en una época en que mi escaso presupuesto me obligaba a buscar ediciones de bolsillo y a descubrir en las estanterías de las librerías autores y volúmenes. Lo leí dos veces seguidas: acabé y volví a empezar. Esta costumbre sólo la tenía con aquellos que me sorprendían sobremanera. La segunda lectura era para fijarme fundamentalmente en cómo escribía y no en qué escribía.

Era una época en que mi pasión se centraba en Martín Santos, la generación del 98, Sábato, Virginia Woolf y García Márquez. La escritura de Paco era fascinante: una misteriosa mezcla de gente de las calles madrileñas con la exquisitez de los salones imperiales. Tras El Giocondo, “La guapa gente de derechas” y la lectura de sus artículos, que siempre practicó con profusión y generosidad. De él aprendí que nada es ajeno al escritor, desde el encuentro diario con el vecino en la escalera hasta la más profunda discusión filosófica. Ahí está la grandeza del escritor que vive la literatura, una grandeza que, con los años y las distancias debidas, reencontré en Carlos Casares.

Barre, por su parte, eran dos gruesos volúmenes magníficamente encuadernados que elegí por iniciativa propia para complementar el texto de “Introducción a la Economía” de Pérez de Armiñán. Éste era el obligatorio en la asignatura que me tocó a finales de la década de 1970, y yo lo encontraba excesivamente literario, no por su brillante prosa, sino por su superficialidad a la hora de enfocar algunos de los temas.

Entre la bibliografía recomendada en aquella asignatura se encontraba el texto de Barre, un economista metido a político, que había sido publicado poco tiempo antes, y lo elegí tras un breve examen en una de las librerías de la calle Libreros de Madrid. Desde entonces, y aún no comulgando con algunas de sus manifestaciones excesivamente liberales, sigue ocupando un lugar de honor en mi librería.

Entre ambos, descubro que Rosa Regás ha dimitido, algo que no echarán de menos los editores de periódicos, pero sí posiblemente los empleados de la Biblioteca Nacional. En política, las opiniones no son libres.

Monday, August 27, 2007

Productividad

Un estudio de IESE y Adecco revela que los tres países con jornadas laborales medias más breves (Holanda, Alemania y Bélgica) se encontraban entre los cuatro con la productividad por hora mayor. España se situaba en 2006, en ese mismo estudio, a la cola, por encima únicamente de Portugal y Polonia.

El estudio constata una evidencia de libro: trabajar más horas no significa producir más. Todo lo contrario, el incremento en número de horas se traduce en una menor productividad por hora trabajada. Es decir, existe una relación inversa entre el tiempo de trabajo y la productividad.

La productividad es un indicador que tiene múltiples lecturas. Se trata, en definitiva, de un cociente que, aislado del contexto y sin otros indicadores que lo maticen, ofrece conclusiones para todos los gustos.

Como cociente, en su numerador se encuentra la producción realizada, y en el denominador, el tiempo invertido o cualquier otra variable que se quiera tomar. Para incrementar un cociente, o se aumenta el numerador o se disminuye el denominador: así, con más producción, mayor cociente, es decir mayor productividad. Pero el mismo resultado se obtiene con menor denominador, es decir, menor tiempo invertido si mantenemos la producción del numerador o incluso la aumentamos. A eso se le llama motivación.

Que cada cual extraiga la conclusión que quiera.

Saturday, August 25, 2007

La historia de un libro

Todas las historias tienen su libro, incluso muchos libros. Hay libros de pícaros, de amor, bélicos, de episodios históricos... Hay historias de amor y de odio, y libros que nos cuentan las glorias, miserias y desventuras del ser humano; unos nos dicen cómo es el hombre, y otros, la naturaleza. Hay libros para jóvenes y viejos, ricos y pobres, hombres y mujeres, niños y truhanes..., aunque -no recuerdo quién lo dijera- hay quien piensa que no existen libros "para", sino libros buenos y malos, en un supremo intento de calificar los contenidos y las formas.

Hoy descubrí por casualidad un libro oculto tras muchos otros en un rincón de mi casa. Como ya no sé dónde colocar los libros, primero los agrupo con aire marcial, es decir, en filas, una detrás de otra, marchando sobre el estante hasta asomar por su mismo borde; otros descansan sobre la aparente robustez de sus hermanos, apelotonados en un afán sospechoso de aprovechar la altura a falta de otra cosa; algunos se esconden bajo las camas, lo que no deja de ser una manera útil de reconvertir los libros de cabecera en libros de espaldar, siempre más provechosos para los que padecen de columna; muchos otros nos agobian sustituyendo las letras por los números y las fórmulas matemáticas, que pertenecen a un lenguaje más universal pero no apto para aprendices de alquimista; y los menos, para gracia o desgracia nuestra, se pierden acurrucados como ratón tímido en algún oscuro recoveco hasta ocultarse incluso en nuestra memoria.

Pues hoy descubrí un libro que ya no recordaba y, de pronto, vinieron a mi recuerdo historias personales asociadas a este libro, para mí tan valiosas como las historias personales de su autor, en este caso León Felipe. El libro es una antología editada en su día por Austral, que me hizo revivir los años de la transición, la avenida Reina Victoria hasta los primeros copos de nieve con que me saludaban los colegios mayores, una fría tarde de febrero saliendo de la Facultad de Matemáticas extrañado ante la larguísima hilera de coches en dirección a la carretera de La Coruña, las primeras recomendaciones ante terceros de un columnista del prestigio de Abel Hernández, y sobre todo, aquel permanente recitar de algunos de estos poemas al compás de la música de Paco Ibáñez, que a veces me sobresaltaba en el metro cuando percibía la discreta mirada de un compañero de vagón y viaje ante mi susurro musical.

Es la otra historia de este libro, la historia personal que camina paralela a tu historia, amigo lector, a la historia del propia autor, a nuestra Historia.

Gilipolleces

Siguen los dires y diretes de la galleguidad de Unión Fenosa, pero no voy a caer en la tentación de dedicarle ni un minuto más a este tema. El tiempo es el que pone a cada cual en su sitio, y veremos si lo que prima a la hora de gestionar una empresa es su localización (¿no estábamos en la era de la glocalización?) o su rentabilidad económica. Por cierto, sobre el particular de dónde se origina su negocio y el argumento de dónde queda la contaminación, habría que tener la misma celeridad para analizar a otras empresas.

El fin de semana, por lo demás, me ha permitido seguir disfrutando con los artículos de Pérez Reverte. He de confesar que no era un autor de mi predilección, aunque siempre le concedía la maestría del argumento y la estructura de la obra. Ahora ha sido él quien le contestó a Umbral y, eso sí, concediéndole en este caso la maestría del estilo.

No volví a leer a Umbral desde que tenía diecisiete años. "En aquella época leía yo a los famosos", y Umbral lo era. Me admiraba la maestría de giocondo y oropeles que más tarde me dejó indiferente, rendido como estuve al rigor intelectual de otros autores, en aquel entonces del 98. Y desde que cayó en la vulgaridad mercantil de la pecunia y las televisiones (¡cuánta gilipollez en tan pocos minutos!), he permanecido totalmente alejado incluso de sus artículos hasta ahora, en que Reverte me recordó que aún vivía. No sé si lo siento.