Monday, September 13, 2010

Congo: un país denunciado

Tras años escuchando lamentos acerca de las atrocidades que se han ido sucediendo en el Congo, por fin parece que se ha iniciado la acción.

La ONU está realizando un largo informe explicando las más de 600 atrocidades que se han producido entre 1993 y 2003: asesinato de refugiados, masacres con machetes, violaciones, ahogamientos, quemas y ahorcamientos… Y Ruanda, acusada de haber colaborado en todas estas muertes.

Sin embargo, parece que ni siquiera esta iniciativa comenzará sin polémica: se dice que Ban Ki Moon no quiere involucrarse mucho y ganarse la animadversión de Kagame, por lo que estaría intentando evitar el uso del término genocidio… Complicado: ¿cómo denominar, si no, a la muerte de cientos de miles de personas?

Para poner un final aún más amargo al informe, a finales de julio, el grupo hutu Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda, ayudados por los Mai Mai, violaron a 150 mujeres en una atroz orgía. No les importó la presencia de los Cascos Azules. Esperemos que este informe, al menos, sirva para algo más que la denuncia.

Para rematar, el 26 de agosto secuestraron al presidente de una ONG que se encargó de denunciar la actuación de los militares. La MONUSCO no pudo evitarlo.

No se trata de una lucha de grupos, se está denunciando a soldados del gobierno. Cuando la base falla, no hay cimientos que aguanten.

Cuba y Galicia

“Presenza galega en Cuba” es el título del último libro de Neira Vilas que se presentó en la reciente Feria del Libro de A Coruña en el que el autor relata de forma amena la larga y polifacética relación entre los pueblos cubano y gallego, que fue muy intensa desde la segunda mitad del siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX y dejó huellas profundas que perduran hoy.

En ciento ochenta páginas Neira Vilas relata como “Galicia está en Cuba, pero tamén Cuba en Galicia en harmoniosa simbiose”. Allí emigraron muchos personajes gallegos que desarrollaron una intensa actividad intelectual vinculada a su tierra de origen; en Cuba nacieron la bandera y el himno, dos símbolos de Galicia, y la Academia; desde Cuba los emigrantes gallegos enviaron a su tierra ingentes recursos para sostener a la propia Real Academia Galega, para mantener numerosas actividades culturales y para la creación de escuelas “na terra nativa”, que Neira Vilas cifra en 300. En aquellos tiempos, fundar y patrocinar escuelas debía ser lo equivalente a lo que hoy entendemos como I+D+i, el arma para combatir el mal endémico del analfabetismoy para mejorar la instrucción que tanto echaban de menos los gallegos que habían arribado a la isla.

De la presencia gallega en Cuba quedan hoy innumerables vestigios, pero el testimonio más importante son los 671 gallegos nativos vivos, todos ellos ancianos y algunos ya centenarios. Son los últimos emigrantes de una generación que llegó a la isla con la intención de hacer fortuna. Pero la Revolución, que les pilló en plena juventud, arruinó sus vidas y, como muchos compatriotas, vivieron sin fortuna y, lo que es peor, sin libertad en esa inmensa cárcel en que los hermanos Castro convirtieron a la Perla del Caribe, parapetados detrás del bloqueo de los Estados Unidos que también es injustificable.

Pero esto es tema para otro día. Hoy nos quedamos con el recuerdo de esa huella profunda que los gallegos dejaron en Cuba donde “os vínculos de sangue, de historia, de cultura entre os pobos galego e cubano son moi profundos. Mesturados están os nosos apelidos, os nosos sentimentos, a nosa mutua solidaridade” que nos hace “dous pobos irmáns. Para sempre”, afirma el autor de Memorias dun Neno Labrego en este libro editado por Xerais, cuya lectura es una delicia.

Wednesday, August 25, 2010

Impuestos de primera

Se nos va este mes de agosto caluroso y deja en el aire la reflexión del ministro de Fomento sobre los impuestos. Sentenció Blanco que si queremos servicios públicos e infraestructuras de primera "tendremos que tener también impuestos homologables a los de los países europeos porque España cuenta con una base impositiva muy baja en relación con la media de esos países". Algunos exégetas piensan que, pese al desmentido de la vicepresidenta Salgado, José Blanco no da puntada sin hilo y hablaba en serio anticipando una subida fiscal que, como siempre, afectará de lleno a las clases medias asalariadas.

Por eso, en turno de réplica periodística caben algunas reflexiones que no pretenden entrar en el fondo de la cuestión. La primera, que si el ministro quiere asimilarnos fiscalmente a los europeos debería también intentar equipararnos en el nivel salarial y en el grado de servicios que recibimos, infraestructuras incluidas, que son sensiblemente menores que los salarios y servicios que disfrutan los ciudadanos de Suecia, Alemania o Francia, por poner solo tres ejemplos. Por tanto, homologación sí, pero en todo.

En segundo lugar hay que decir que en Europa, detrás de los impuestos y servicios de primera están "gobiernos de primera", que, antes de subir tributos aplican otras recetas, como el riguroso control del gasto público, la persecución implacable del fraude fiscal y de la economía sumergida -en España representaba en 2009 el 23,3% del PIB y en Galicia un 26,3%- y toman medidas adecuadas para dinamizar la economía. Los resultados les avalan porque en el segundo trimestre, al margen del espectacular caso alemán, todas las economías de esos países de referencia consolidan su recuperación con crecimientos importantes.

Mientras, España sigue en el furgón de cola, como un islote de decadencia económica, y algo tendrá que ver la gestión del Gobierno de segunda del que forma parte José Blanco que con tantas improvisaciones, ocurrencias y rectificaciones, como esta de los impuestos, genera enorme desconcierto económico.

Dicho esto, hagamos caso al ministro Blanco y preparémonos para pagar más al fisco que no es el remedio para la crisis pero, vacías las arcas del Estado, es la única fuente de ingresos para seguir tirando de la chequera. Para echarse a temblar.

Monday, August 23, 2010

Leones africanos y tigres asiáticos

Parece imposible que la situación del continente africano, a día de hoy, sea igual o incluso mejor que la de los países asiáticos. Pero así es, según el Boston Consulting Group.

Sin embargo, nunca se creyó en África. Cuando pudo haber sido su momento, en los noventa, vivían situaciones similares: conflictos étnicos, genocidios, militarismo, colapsos estatales… Y se creyó en Asia, asimilando cada uno de los países como mundos independientes mientras que África era un todo.

Los datos demuestran que los leones llevan un ritmo de crecimiento del 5,3%, mejorando su situación en el mercado de valores. Egipto ha alcanzado un avance del 39% −mientras MSCI World Index solo un 2%−, y se ha logrado lanzar al mercado internacional a cuarenta empresas, de todos los sectores, que están consiguiendo competir con grandes empresas ya establecidas. Estas African Challengers están creciendo con unas tasas mayores que las empresas estadounidenses, japonesas y alemanas, obteniendo beneficios del 20%, mientras el resto no consigue superar el 10-15%.

¿El truco? Su creatividad, su visión a largo plazo, su búsqueda de nuevos talentos y el apoyo del gobierno a sus planes de inversión. Sin embargo, deben reducir costes, aumentar productividad, centrándose sobre todo en mejorar el sistema educativo, para poder poseer un personal que colabore, en el ámbito empresarial, a lidiar con las fluctuaciones, la volatilidad y todo tipo de conflictos que puedan producirse al abrirse al mundo. El camino está abierto y poco a poco se va demostrando.